Reforma electoral peligrosa
Una reforma de estas características redituaría múltiples beneficios al oficialismo y daría la estocada final a la democracia mexicana.
Una reforma de estas características redituaría múltiples beneficios al oficialismo y daría la estocada final a la democracia mexicana.
Por estar dotado, por su naturaleza, de un talento natural para la demagogia, también ha dicho que la Corte será itinerante; el pobre ignora que por mandamiento constitucional los poderes de la Unión deben residir en la Ciudad de México.
Aparece la “movilización antiyanqui” de la colonia Condesa cuando en los sectores más radicales de Morena crece el temor de que Washington presente pruebas contundentes sobre la complicidad que existía entre los cárteles y el gobierno de López Obrador.
La Presidenta premia al responsable de un crimen contra el pueblo de México. A quien junto con López Obrador ocultaron y minimizaron la gravedad de la pandemia de COVID-19 en 2020 por razones políticas.
La sanción del Departamento del Tesoro en contra de Intercam, CI Banco y Vector es un claro mensaje para la 4T: El sistema financiero mexicano lava dinero del crimen organizado con la tolerancia de las autoridades.
López Obrador tuvo dos sueños: destruir el sistema de justicia y acabar con el sistema de medios de comunicación en el país. Ya logró su primero objetivo. Falta el otro.
Cada vez que Trump hace una llamada telefónica a Palacio Nacional tiene sobre el escritorio de la Oficina Oval los expedientes de los políticos de Morena vinculados al crimen organizado.
Pues el “pueblo” y los 35 millones desaparecieron el 1 de junio de las urnas judiciales. El “pueblo” no votó y demostró con su ausencia que su voluntad fue traicionada.
La reforma judicial fue diseñada para dar al Presidente o Presidenta en turno poderes absolutos, para garantizarle a López Obrador y a su pandilla impunidad absoluta
La elección del 1 de junio se llevará a cabo en medio de la peor crisis de violencia que haya vivido la nación. El asesinato de Ximena Guzmán, secretaria de la Jefa de la Gobierno y de su asesor José Muñoz, es resultado del poder y la impunidad del obradorato al crimen organizado.
La corrupción del régimen exhibida desde Estados Unidos comienza a desestabilizar a Sheinbaum. Ha perdido poder y seguridad en sí misma. Ya se le agotó la trillada narrativa de la defensa de la soberanía.
Con esta actitud disruptiva, fuera de caja, rebelde a la tradición política, el expresidente abrió una nueva ventana: La necesidad de que todos los ex presidentes vivos de la oposición, sin excepción, salgan a defender la democracia.
La Ley de Telecomunicaciones de Claudia Sheinbaum es consecuencia del “exterminio del dato” que inició López Obrador.
El video transmitido por los principales canales de la televisión mexicana donde la Secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, advierte que quien entre ilegalmente a Estados Unidos será detenido es intervencionista y humillante.
La desaparición forzada se ha convertido en México en el “rey de los delitos”, en el “crimen perfecto” y no solo por la ausencia de un cuerpo, sino porque el Estado mexicano está rebasado.
Con pausa o sin pausa, Trump no sólo ha declarado la guerra al mundo, la ha declarado a su propia nación. La imposición de aranceles a diestra y siniestra, a amigos y enemigos, a socios y no socios, ha sido calificada por importantes magantes como un suicidio y una “guerra económica nuclear”.
Los comicios serán una mascarada para dar apariencia de democracia a un golpe de Estado judicial. De las urnas saldrán triunfantes “jueces militantes”, que deberán el cargo al partido político en el poder…
La fotografía de los 200 pares de zapatos y el término “exterminio” los ha llevado a utilizar toda la maquinaria del Estado para borrar lo imborrable.
La exposición técnica del Fiscal Gertz Manero sobre el caso Teuchitlán sólo duró cinco minutos. Su misión tenía un objetivo: culpar al gobierno de Jalisco, negar que ahí hubo un campo de exterminio, desacreditar a los colectivos y matar el caso.
Dejó ver que el gobierno no tiene el menor interés en llegar a la verdad y hacer justicia.
Detrás del campo de exterminio en Teuchitlán hay un responsable político. Está la conducta criminal, la omisión, impunidad y protección a la delincuencia organizada.