El susurro del autoritarismo: Cómo se vacía una democracia
Primero se desacredita a los adversarios políticos y a quienes no piensan igual. Se les acusa de corruptos, de estar vendidos al extranjero o de ser enemigos del pueblo, de ser “fifís”.
Primero se desacredita a los adversarios políticos y a quienes no piensan igual. Se les acusa de corruptos, de estar vendidos al extranjero o de ser enemigos del pueblo, de ser “fifís”.
Más de 60 mil ciudadanos han respaldado la petición en la plataforma digital. Así, Misión Rescate México y el Observatorio Ciudadano se han involucrado como organizadores en este defensa al árbitro electoral.