Corrupción y fanatismo, sello de la casa
Si se tratara de pecados capitales, los morenos podrían ser acusados de todos: gula, ira, avaricia, envidia, soberbia y pereza; por carecer de información, por ahora, no me atrevería acusarlos de lujuria…
Si se tratara de pecados capitales, los morenos podrían ser acusados de todos: gula, ira, avaricia, envidia, soberbia y pereza; por carecer de información, por ahora, no me atrevería acusarlos de lujuria…
Todas las arbitrarias invasiones y anexiones de Israel son muy graves y han reducido el territorio palestino a unas cuantas manchas, donde sus habitantes viven diariamente bajo el terror de las tropas israelitas.
Pero se trata de un fenómeno que cuenta con el número suficiente de entusiastas para mantenerse vivo y ser un negocio a la vez, como nos lo han demostrado algunos vivales que se han hecho millonarios con sus historias de supuestos contactos con seres de otros mundos o las abducciones que sufrieron.
Es la “Guerra Santa” de los fundamentalistas islámicos contra los “infieles”: católicos y otros creyentes, pero también contra aquellos musulmanes que, según los fundamentalistas, no cumplen a integridad las ordenanzas del Corán.
Los presidentes tuvieron la capacidad de aprovechar esa hegemonía, ese “discurso”, esa “narrativa” (como dicen ahora los “intelectuales”), para ostentarse como portadores de los intereses de LA NACIÓN (así con mayúsculas).
2018 está en los estertores de su ansia agónica; trajo sorpresas que aún no estallan o aún no germinan.
Importantes e influyentes sectores de la sociedad mexicana casi nos convencieron de que vivíamos en una sociedad plural.