Roberto Segre, Sylvia Plath, Vargas Llosa y el auditorio Ho Chi Minh, los temas de este número

Se reinauguró el Ho Chi Minh, el auditorio principal de la Facultad de Economía de la UNAM, y los estudiantes invitaron a un conjunto de profesores “antiguos” para que les contaran lo que ahí pasó en otros años. Todos, Luis y David Lozano, (padre e hijo), Mario Benítez, María de la Luz Arriaga y Andrés Barreda, entre otros, aprovecharon para rememorar las muchas luchas sociales (y las por venir) que han ocurrido en el aguerrido auditorio. Aquí, en las páginas de La cultura hoy, mañana y siempre, recuperamos el testimonio de una de las profesoras invitadas, Magdalena Galindo.

Auditorio Ho Chi Minh: Flashes de la memoria

He de confesar que conocí este recinto cuando todavía no tenía nombre, sino sólo el muy anónimo de auditorio y pertenecía a la llamada Escuela de Comercio y Administración, pues la entonces Escuela de Economía, en esos tiempos mucho más reducida, sólo ocupaba lo que hoy es el anexo, con su propio Salón de Actos, decorado ya con los murales de Benito Messeguer y cuyo nombre de Narciso Bassols, por corresponder a un hombre de izquierda, a quien se consideró el verdadero creador de la llamada educación socialista, y cuya honestidad y congruencia le ganó el respeto de tirios y troyanos, nunca ha cambiado de nombre.

Roberto Segre y la práctica arquitectónica

El domingo a medio día, un motociclista atropelló y mató a Roberto Segre en una calle de Rio de Janeiro. Aunque disminuido por la muerte repentina de Fernando Salinas en 1992, Segre procuró reproducir su concepción de la práctica arquitectónica que plantea tanto el diseño ambiental, como la construcción del territorio despojado del tráfico mercantil característico de la urbanización capitalista.