Poemas de un zombi

La muerte, en su aliento seductor, algo falla, o no le alcanza para convencer a sus víctimas. El poeta lo aprehende, aprende la lección, se reconoce en esa frontera de los no vivos, de los no muertos, como lo señala en la sexta lección para esquivar zombis (“escritas por un zombi”): “Los vivos no son superiores a los zombis.