La invención del amor, de José Ovejero

José Ovejero (Madrid 1958) con la novela La invención del amor (Premio Alfaguara 2013) revela que para contar una historia se necesita imaginación, como una facultad de representar a los personajes en situaciones cotidianas que se convierten poco a poco en existencias para el lector, quiero decir que tienen el ser, viven, a través del amor-desamor como un sentimiento apasionado que da lugar a relaciones entre seres solitarios, perdidos en el frenesí de su trabajo, parecido a una locura, donde la obsesión lleva a repetir las mismas acciones día tras día.

La genómica y sus aplicaciones a la industria ganadera

La nueva revolución del conocimiento desencadenada a partir del desciframiento del genoma humano comienza a tener ramificaciones en un gran número de actividades que mueven la economía global. Como se sabe, cada especie tiene una secuencia específica de las cuatro letras que forman el alfabeto genómico: A, G, T y C. El orden de las letras en textos de millones de ellas definen si se trata de una salmonella, un delfín o una vaca, e incluso, definen las diferentes sub-clasificaciones dentro de cada especie. Más aún, dentro de un grupo de animales, por ejemplo ganado vacuno, existen variaciones salpicadas a lo largo del texto, que se asocian a diferentes rasgos físicos en cada vaca.

La fúnebre góndola

Imágenes de la vida y de la muerte, destellos del tiempo. Se trata de tomar el fruto y llevarlo a la página, se trata de claros y oscuros. El poeta Tomas Tranströmer encumbra la tarea de descubrir el eco de la imagen, hurgar en su significado. Y no es meramente que vida sea claridad y muerte negritud, ambas pueden ubicarse en la luminosidad o las sombras.