Investigaciones y recortes

La opinión de expertos en finanzas públicas y economía ha sido favorable en la difícil decisión del gobierno federal de recortar el Presupuesto de Egresos 2015 en un 0.7% del PIB, es decir, 124 mil millones de pesos; esta draconiana medida presentada por el secretario de Hacienda implica la cancelación de diversos proyectos de infraestructura como el tren México-Querétaro y el ferrocarril del sureste. Esta medida fue presentada de “carácter preventivo” para evitar un descarrilamiento de la economía y conservar la disciplina hacendaria manteniendo la calificación AA de la deuda pública; esta acción afectará la inversión productiva de Pemex y CFE en alrededor de 70 mil millones y la disminución del gasto corriente.

Ayotzinapa, ¿caso cerrado?

El paradigmático caso del asesinato horrendo de 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa ha provocado diversas reacciones en la sociedad mexicana que reflejan la crisis estructural del sistema social, pues revelan la grave contradicción de clases, la polarización de nuestra sociedad y su división ideológica; evidentemente el denominador común ha sido la condena a estos infaustos hechos por todas las expresiones de la opinión pública nacional: el gobierno de la república, el Congreso de la Unión y los Congresos locales, los estudiantes y académicos, el magisterio y las organizaciones sindicales y sociales. El repudio general nos da un panorama de aparente unidad colectiva, sin embargo, en el análisis particular de la expresión de cada grupo encontramos choques y diferencias insalvables, cuya manifestación más clara es la posición oficial del gobierno a través de la Procuraduría General de la República, y por otro lado, la organización de los padres de los normalistas desaparecidos, que han construido un frente popular con diversas variables, pero donde la bandera irrealizable y utópica es el grito “vivos se los llevaron, vivos los queremos”.

Perspectivas del proceso electoral

El año que se inicia conlleva la misma problemática económica y social por la que hemos venido transitando: Por un lado, los temas de la inseguridad, la acción de la seguridad pública, la construcción de nuevas normas penales, la reestructuración de la procuración de justicia y la aplicación de la justicia a través del Poder Judicial, siguen siendo temas sustanciales que requiere solución en el corto plazo. Por otra parte, el tema de la economía se ha complicado severamente dado que las metas propuestas no se han cumplido; el desempleo es grave aun cuando ha disminuido, la desigualdad y la pobreza han crecido y las soluciones que nos plantean las reformas energética, hacendaria y fiscal, se ven mermadas por el entorno del precio del petróleo, el decaimiento de la explotación y muchos otros factores más que nos avizoran que la solución de la Ronda Uno no será como se esperaba; la macroeconómica tendrá un mayor grado de dificultad para promover el crecimiento y una mejor distribución de la riqueza.

Estado de derecho, imperativo categórico

El Estado de derecho constituye la piedra de toque para que una sociedad se desarrolle en un marco de respeto a las garantías individuales y a las libertades ciudadanas que desemboca en el régimen democrático; en el caso de la Constitución mexicana habrá que agregarle la teleología histórica de la Carta Magna que implica objetivos de distribución y justicia social; con estos propósitos se fundamenta el Estado social de derecho.

Largo camino

Para los mexicanos, la muerte ha sido un acompañante a la que rendimos pleitesía, como en nuestras fiestas del 2 de noviembre o como el culto a la Santa Muerte; en nuestras tradiciones ancestrales que forman parte de las raíces culturales de nuestra nación, hemos contemplado la muerte con respeto pero sin miedo, de hecho la hemos enfrentado en los grandes movimientos históricos de forma brutal; basta recordar las terribles matanzas en la Independencia, las luchas de la Reforma y las guerras fratricidas que se dieron en la Revolución. La vida no vale nada y, en nuestra forma de ser, por una mujer o por una copa, podemos matarnos sin temores.

En medio de dramáticas circunstancias

Los primeros dos años del gobierno de Enrique Peña Nieto se han caracterizado por el enorme esfuerzo reformista a la Constitución y a leyes secundarias, con la operación del llamado Pacto por México se realizaron importantes y diversas reformas en temas como trabajo, telecomunicaciones, educación, hacienda, transparencia, energía, política, entre otros aspectos torales. Esta etapa, en la que podemos coincidir o no, logró plantear un proyecto sólido hacia el futuro.

La mano que mece la cuna

Vivimos momentos de enorme crispación, indignación colectiva y de desorientación, de aparente falta de brújula. Los rumores que se manifiestan en las redes sociales y en los medios de comunicación son contradictorios y hasta dañinos para la salud pública, apareciendo frases que señalan: que renuncie el presidente, no existe Estado de derecho, la corrupción nos ha rebasado, la violencia está desatada en la república, el país no tiene salida, entre otras aún más graves, que se diseminan produciendo un fenómeno de enorme desorientación; los medios realizan una ácida crítica con poca propuesta.