En los últimos días, el panorama nacional ha cambiado, la incertidumbre de las elecciones se hace más intensa; los acontecimientos suscitados con motivo de la inexplicable desaparición de más de 15 personas en Chilapa, Guerrero; la actitud violenta de los grupos magisteriales; la aparentemente inexplicable decisión de la Secretaría de Educación Pública de hacer un paréntesis en la aplicación de la reforma educativa —particularmente en la evaluación de docentes— que constituye la columna vertebral de la reforma, y sobre todo, la acción grotesca y brutal de los ataques a las oficinas del INE en Oaxaca, Puebla, Veracruz, Chiapas y Guerrero, ensombrecen el panorama cívico y debilitan las instituciones nacionales.