Los enemigos de la soberanía están adentro
Hoy se habla de defender la soberanía frente a Estados Unidos, cuando no se ha tenido la voluntad de impedir que los cárteles operen como operadores electorales del partido en el poder.
Hoy se habla de defender la soberanía frente a Estados Unidos, cuando no se ha tenido la voluntad de impedir que los cárteles operen como operadores electorales del partido en el poder.
Así como acusaron a jueces, ministros y magistrados de ser corruptos para justificar la imposición de juzgadores en urnas arregladas, ahora utilizan los malos manejos en el INFONAVIT como pretexto para aprobar una reforma que sólo conviene al gobierno.
¿Cuál es la verdadera? ¿La sensata que evita pelarse con Trump, el elefante en la sala, o la ideóloga que interpreta la realidad al gusto del cuatroteísmo para decir mentiras?
Senadores, diputados de Morena y la misma presidenta que evoca al expresidente un día sí y otro también, dan muestras constantes –¡y ay de ellos si no!– de estar atados y más que atados al Maximato de López Obrador.
¿A quién le creemos? ¿A Sheinbaum o a Trump? Populista contra populista. Los dos utilizan la posverdad, la mentira y la manipulación para satisfacer a su mercado electoral.
El ex ministro de la Corte, Arturo Zaldívar, principal instigador de la reforma Judicial, dijo que jueces y magistrados tienen amenazados a sus colaboradores para evitar que participen en la elección de juzgadores.
Ken Salazar también quitó la máscara al “Segundo Piso”: “Las estadísticas delictivas con las que se dice al pueblo de México que todo está bien, no muestran la realidad…”
El voto de Pérez Dayán es la voz discordante en medio de un consenso de juristas nacionales e internacionales que han calificado la reforma jurídica de Morena como una locura.
El redactor de la reforma conocida como “supremacía constitucional” no está en la presidencia, tampoco en el Congreso, está en “La Chingada” y tiene como poderoso operador a Andy López Beltrán…
La intentona de reforma que presentó Morena para impedir que las reformas constitucionales sean impugnadas mediante amparos o controversias es un golpe brutal a la democracia y a los derechos humanos.
La tómbola de Morena es el Joker, el Guasón. El delincuente burlándose de la ley, el que irrumpe para vengarse y destrozar el sistema. La mayoría morenista decidió acabar con el futuro de cientos de seres humanos por el simple hecho de ostentar el poder.
¿Hasta dónde puede llegar el “diálogo” entre Noroña y Piña si ya se advirtió que Morena no cederá un milímetro en la elección de jueces, ministros y magistrados?
Al rendir protesta como la primera Presidenta de México, Claudia Sheinbaum pidió que la llamaran Presidenta con “A”. Con esa solicitud busca que la igualdad de género empiece por el lenguaje.
Con el ungimiento de su hijo Andrés López Beltrán en la Secretaría de Organización de Morena no está diciendo con toda claridad a los mexicanos: seguiré en el cargo.
Zedillo fue cuidadoso. Utilizó la palabra tiranía para no excederse, pero en las partes medulares del texto la reforma judicial se convierte en la radiografía de un acto delictivo y dictatorial premeditado en el que participaron varios actores.
Dos poderes, el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo operaron para someter al Poder Judicial. Para rendirlo y someterlo a los dictados de un régimen que busca acabar con la separación de poderes.
López Obrador utilizó una vía constitucional, –presentó una reforma ante el Congreso–, para dar un golpe de Estado y disolver al Poder Judicial. Recurrió a la democracia para matar a la democracia.
Cuatro magistrados aceptaron convertirse en aliados de un proyecto político que busca poner punto final a la división de poderes y al Estado de derecho.
En un país sin cultura jurídica, que ríe con obras de teatro callejeras montadas por Morena para humillar la figura del juez, no se entiende que la reforma de López pone en riesgo los derechos más elementales de cada mexicano.
Este es un gobierno podrido. Ha tejido una red de corrupción, de impunidad y de protección a delincuentes. La complicidad con el narcotráfico ya rebasó todas las fronteras. Hoy está en los pasillos de la misma presidencia de la república.