Toca a una mujer rescatar al país de las cenizas
Xóchitl Gálvez y Beatriz Paredes encabezan las preferencias para ser candidatas de la oposición. Dos mujeres que decidieron llevar, de por vida, puesto el huipil para defender la causa indígena.
Xóchitl Gálvez y Beatriz Paredes encabezan las preferencias para ser candidatas de la oposición. Dos mujeres que decidieron llevar, de por vida, puesto el huipil para defender la causa indígena.
Lagos de Moreno marcará el final del sexenio de López Obrador y tal vez de todo su gobierno. No sólo por tratarse de un crimen indescriptible sino por la indolencia cínica de un presidente que prefirió evadir su responsabilidad y salvar su ego a tomar decisiones contra los criminales.
Quien vaya a convertirse en candidato o candidata del Frente Amplio a la Presidencia de la República necesita entender que va a competir para defender el futuro de la nación.
Prepara el terreno para que el INE y el Tribunal Electoral anulen las elecciones del 2024 en caso de que gane la oposición. Busca crear una crisis constitucional y obligar a la Suprema Corte a que no intervenga para defender el orden legal.
Usted, como cabeza de gobierno, tiene la obligación constitucional, política y moral de no alentar un ambiente donde pueda llevarse a cabo un magnicidio. O se lo digo de manera más clara: el primer interesado en proteger la vida de los aspirantes de la oposición a una candidatura presidencial debería ser usted.
Les ha quitado iniciativa de lucha, las ha obligado a traicionar causas, principios progresistas y ellas, como Sheinbaum y todas las que forman parte de la 4T se han convertido en esclavas sumisas de un autócrata.
Dante es uno de los políticos más hábiles y experimentados que tiene México. Astuto, calculador y mañoso como él solo. Si hay alguien que conoce el significado de la “realpolitik” es él.
En esta ocasión el escenario es mucho más peligroso. López Obrador atiza la violencia política en un momento en que los cárteles ocupan el 81 por ciento del territorio nacional…
En el 2024 la lucha electoral no se dará entre partidos políticos sino entre dos modelos de nación. Entre un candidato (a) que represente y hable por los demócratas y el que tratará de dar continuidad a un régimen autocrático y depredador.
El video de su detención que circuló profusamente en redes causó miedo social. Recordó las detenciones que se hacen en los regímenes dictatoriales contra los enemigos del régimen.
¿Qué hará el INE? ¿Aplicar la ley? ¿O el nuevo Consejo, con una presidenta cercana a López, permitirá un proceso fraudulento que dará como consecuencia un candidato morenista ilegal?
El abstencionismo del 50 por ciento tiene varios autores. Los opositores haríamos bien en mirarnos a los ojos, en sentarnos ante el espejo y hablarnos con honestidad.
La obra tiene un objetivo claro: construir ciudadanía de cara a la elección más compleja y peligrosa en la historia del país. Colocar a los ciudadanos en la “primera línea de fuego” para defender la democracia frente a un régimen despótico.
López Obrador le está avisando a sus adversarios que su gobierno comenzará a utilizar la expropiación como un arma de control político y que la aplicará para lograr la sobrevivencia de Morena en el poder.
Desde que López Obrador llegó a la presidencia inició una cadena de pequeños y casi imperceptibles golpes de Estado.
A López Obrador le urge dar un golpe de Estado. Le gustaría disolver la Corte y declarar un estado de excepción con ayuda de las Fuerzas Armadas para impedir que hubiera elecciones en el 24.
López Obrador prepara el terreno para darle a las Fuerzas Armadas un papel estratégico en los catorce meses que le quedan de mandato. El presidente se amarra a los militares.
México tiene un presidente que utiliza su salud para tomarle el pelo a los mexicanos. Sí se desvaneció, sí tiene COVID, pero de manera alevosa y premeditada dejó que corrieran versiones y rumores sobre su gravedad sin preocuparse por tranquilizar a la nación.
Dio pena escuchar al ex presidente de la Corte, Arturo Zaldívar, hacer una interpretación torcida de la Constitución para proteger los intereses aviesos de su amigo López Obrador.
Se trata de una iniciativa inédita. Es la primera vez que los ciudadanos le dicen a los partidos políticos “Este es el país que queremos”. Implica por tanto un cambio de paradigma que rompe con el autoritarismo partidario.