Cuba… otra vez
Fieles a esas enseñanzas podemos hablar de Cuba, otra vez, aunque sin repeticiones. Aquel país se viene abajo y ese colapso es de lamentarse; en primer lugar, porque la isla fue un referente para varias generaciones de mexicanos…
Fieles a esas enseñanzas podemos hablar de Cuba, otra vez, aunque sin repeticiones. Aquel país se viene abajo y ese colapso es de lamentarse; en primer lugar, porque la isla fue un referente para varias generaciones de mexicanos…
Los militares, sobre todo los franquistas, que eran la mayoría, no aceptaban la transición a la democracia y el caso de Tejero no fue una ocurrencia de un trasnochado.
El famoso viaje de Fidel Castro no hubiese sido posible sin el Granma y esa embarcación fue adquirida con el conocimiento del gobierno de nuestro país. La caída militar de Batista tampoco se hubiera dado sin el consentimiento de Estados Unidos.
Además, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social ha advertido sobre una injerencia “directa y abierta” de un gobierno extranjero en asuntos sindicales mexicanos a través del Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida del tratado.
Ese asunto y el que se relaciona con las independencias sindicales y la libertad para elegir la organización que los represente por parte de los trabajadores, sin duda alguna, va a hacer ruido y ya se presentó un caso en los días pasados.
Este hombre, considerado el peor criminal de todos los tiempos, tuvo un rasgo más o menos humano, nunca habló de matar a individuos o grupos humanos por placer.
No se puede, por ningún motivo, cerrar los ojos ante los asesinados impunemente, como aquellas niñas en Teherán de las cuales los restos menos afectados fueron sus uniformes escolares.
Hoy ha vuelto el calificativo de polkos para algunos connacionales que piensan de manera distinta. Ha vuelto aquel arsenal expresivo que reflejó en un tiempo las diversas visiones sobre los rumbos de la Nación.
Hay serias amenazas a la soberanía en general y en el caso de México hubo una ofensa, que hiere a los mexicanos nacionalistas en el sentido correcto del término.
: Sea como sea, ahora no se trata de pasteles ni de peatones franceses empapados. Ahora se trata de una guerra menos vistosa y visible, pero con efectos más agresivos.
En el caso de Chile, un país que ha permitido, y seguirá permitiendo, muy buenas expectativas para la población, ha tenido fuertes problemas recientes con la movilidad social.
Con estas salvedades, podemos referirnos a la reciente decisión de la presidenta Claudia Sheinbaum de modificar al alza los salarios mínimos, que ahora estarán, en promedio, por encima de los 9 mil pesos mensuales.
Hasta ahora, los problemas de salud, del tamaño que se les considere, se corresponden con una impronta de los modelos de desarrollo, para decir lo menos, de alta inequidad.
En una distinta orientación de opiniones, se dice que es necesario atender las causas, pero con acciones que vayan sobre lo que es urgente: restaurar el Estado de derecho en aquella entidad federativa.
Dejemos las casas de la contentadura y reflexionemos sobre la relación cultural de los mexicanos con la muerte. El tema, que ha inspirado a Octavio Paz, Samuel Ramos, Armando Bartra y Raúl Béjar…
Es probable que muchos gobernantes de los diferentes niveles no hayan estado a tiempo. Sin embargo, estas situaciones deben valorarse en las circunstancias que les correspondieron.
Por la trayectoria académica y política de nuestra Presidenta, se infiere que ella ha sido una protagonista de los años posteriores al movimiento estudiantil mexicano que alcanzó su punto de inflexión en 1968.
Es decir, no se ha examinado de manera más profunda el asunto de la política económica de la Primera Mandataria y de su equipo, cuya eficacia parece depender mucho de valiosos protagonistas que no salen a cuadro.
El Banco de México tiene entre sus funciones la centralización de las emisiones monetarias y del crédito. Estas tareas no fueron eficaces cuando en el gobierno, el Presidente, disponía lo relativo a la masa monetaria.
Sin embargo, cuando la ocasión así lo exige, estas palabras resuenan: de su existencia oculta pasan a la presencia explosiva. Es una forma de expresar que estamos fuera “de sí” y las malas palabras son un escape o una agresión directa.