La herencia comunicativa
Por ende, dicha experiencia fue un “acto fallido” de democracia” que únicamente pudo ser considerada como un ejercicio electoral de orientación política sobre las preferencias populares.
Por ende, dicha experiencia fue un “acto fallido” de democracia” que únicamente pudo ser considerada como un ejercicio electoral de orientación política sobre las preferencias populares.
Los partidos tradicionales representaron, cada vez más, a los intereses de los grupos oligárquicos y de los poderes fácticos, y atendieron menos las necesidades apremiantes de los grandes sectores de la población.
Al ser convocada la consulta popular de la “Revocación del Mandato” del presidente de la República el 10 de abril de 2022, “Domingo de Ramos”, por el actual gobierno de la izquierda morenista y sus partidos aliados, esto alteró el proceso.
En este sentido, la alianza Televisa-Univision fue el resultado de la rápida expansión de la penetración del internet y de las nuevas plataformas digitales en el nuevo espacio público digital
Tal evolución tecnológica introdujo el fenómeno del streaming consistente en el proceso mediante el cual “los usuarios de internet pueden escuchar o ver en todo momento cualquier contenido subido en la red sin tener que descargarlo”.
El Congreso tuvo tres meses para regular jurídicamente esta realidad después de la orden contundente de la Suprema Corte, decidió desestimar
e esta forma, para avanzar en la edificación de una nueva democracia es indispensable que el régimen de la Cuarta Transformación modifique la añeja vinculación perversa que durante muchas décadas se tejió entre Estado y los medios.
Esta política ocasionó que se pasara de la dadiva del “macro chayote” a la entrega del “mini chayote”, que finalmente impulsó a los medios de comunicación simpatizantes con la 4-T.
No se puede olvidar que la democracia se nutre de la presencia de la diversidad y la pluralidad de concepciones existentes en el seno de una República. Por ello, en una democracia.
A través del desarrollo intensivo de la carretera de la información, emergieron en México otras modalidades de comunicación colectiva como las redes sociales
Hugo López-Gatell, anunció el fin del modelo de comunicación gubernamental de salud basado en la difusión de ruedas de prensa diarias para reportar la situación de la pandemia en la República mexicana.
Una sexta contradicción, se incorporó cuando la “Conferencia Mañanera” como parte del Aparato Ideológico del Estado mexicano se convirtió en una la entidad legitimadora que definió unilateralmente lo que es “verdad”.
Hoy, México vive una guerra informativa de alta intensidad protagonizada por dos grandes polos que se enfrentan.
A través de ello, se pretendió iniciar no solo un cambio de gobierno administrativo, sino comenzó un ensayo para intentar producir una mutación del régimen político de México en el siglo veintiuno.
Todo ello construyó comunicativamente un país esquizofrénico donde la narrativa, la propaganda, el discurso, la oratoria y las cifras oficiales, no representaron las dolorosas circunstancias que enfrentó la población en tierra.
Con el fin de encarar el fenómeno de la pandemia del Covid-19 en México, el gobierno federal de la Cuarta Transformación a través de la Secretaría de Salud se enfrentó a la necesidad de conocer de forma precisa dicha realidad epidémica.
En tales comicios participarán 94,800,000 ciudadanos inscritos en el Padrón Electoral, ante lo cual lo cual se requerirá instalar 161,000 casillas de votación, preparar a 50,000 capacitadores electorales e invertir por lo menos 7,226,000 de pesos para realizarla.
Dichos pronunciamientos de especialistas expusieron en el terreno de la difusión, entre otras, las siguientes catorce modificaciones que deben incorporarse en la esfera del modelo de comunicación.
Entre los principales rumores o fake news que circularon vía audios, videos, redes sociales y de “boca a boca” que aprovecharon las debilidades, los resquicios y las limitaciones del sistema de comunicación oficial de salud.
El conjunto de estas situaciones erráticas ocasionó que la estrategia de comunicación del gobierno mexicano de la 4-T en materia sanitaria se convirtiera en un proceso desconcertante, incoherente, con mensajes poco claros.