Fracasó el pluripartidismo
El objetivo de los partidos políticos en el sistema democrático indudablemente es alcanzar y mantener el poder; la dispersión de pequeños partidos familiares y patrimonialistas en México hacen imposible, para éstos, este objetivo de interés general; esos pequeños partidos se disputan migajas de la mesa como algunos cargos legislativos o algunas alcaldías, pero no tienen ni los cuadros ni los candidatos que les permitan crecer, a tal grado que, en este 2016, en las numerosas elecciones a gobernadores, de los 9 partidos registrados, acaso 2 o 3 tienen posibilidades de obtener una gubernatura, la mayoría sólo servirá de música y acompañamiento y cobrará sus respectivas utilidades.
















