Así, en virtud de ese universo masculino prepotente y en una sociedad inmersa hasta el tope en la gazmoñería, surgieron los nombres y las actitudes libérrimas de Carmen Mondragón, (Nahui Olin) Antonieta Rivas Mercado, Dolores del Río, una aristócrata que, como se decía antes, se fue de cómica a Hollywood, Frida Kahlo, Lupe Marín, Concha Michel, Isabel Villaseñor, o Elvia Carrilo Puerto, que en el Yucatán de los años veinte consiguió el voto para las mujeres, por mencionar sólo este puñado de féminas fuera de serie que destacaron de muchas maneras en ese pletórico universo de manifestaciones culturales del período vasconcelista y de años posteriores.