Esos morenos olvidadizos y censuradores
Pobres; son de dar lástima. Ellos, aparte de totalitarios, nos salieron con la novedad de que son de epidermis muy delicada; no lo sabía. Veo que no se les podrá tocar ni con el pétalo de una rosa.
Pobres; son de dar lástima. Ellos, aparte de totalitarios, nos salieron con la novedad de que son de epidermis muy delicada; no lo sabía. Veo que no se les podrá tocar ni con el pétalo de una rosa.
Tradicionalmente es hasta el quinto año de gobierno que quien ocupa el Ejecutivo en turno vive el clímax del ejercicio del poder, pierde el sentido de la realidad, es secuestrado por el primer círculo de sus allegados y naufraga en el absurdo de su megalomanía.
La erosión del sistema democrático mexicano -inacabado y perfectible, pero todavía vigente- avanza, a pesar del rechazo de una parte significativa de la sociedad mexicana.
Una derecha que ha empobrecido, con la complicidad del poder político, a millones de mexicanos
Quienes hablan de López Obrador como si ya fuera presidente y piensan, a la vieja usanza mexicana, que van a poder entenderse con él, se equivocan. Se está concediendo a un tirano el beneficio de la duda, cuando de lo que menos duda tiene el tirano es de ejercer despóticamente el poder.
Tizapa, sin proponérselo, volvió a mostrarnos al verdadero López Obrador: intolerante, enemigo de la crítica, dueño de la verdad absoluta y déspota.