Adonis: Concierto de Jerusalén

Entre los poetas árabes contemporáneos que han renovado la poesía en su lengua al incorporar elementos no sólo del Islam y de la tradición sufí, sino también de las rupturas poéticas occidentales, Alí Ahmad Ésber, mejor conocido por su seudónimo Adonis, es uno de los más propositivos y universales, ya que además de los elementos anteriores, inserta en sus versos ingredientes de civilizaciones antiguas, incluido el mundo árabe “pagano” o preislámico.

La poesía de Orli Guzik

La poesía es el vehículo idóneo —tal vez el único— para expresar la fuerza, la ambigüedad, el profundo vínculo que implica el sentimiento de lo sagrado como una tentativa de descifrar o tan sólo de comprender la vastedad del universo y su misterio, pero también como estrecha comunión con una tradición, un pasado en que los hombres, con deseo e imaginación, establecieron relaciones con su entorno natural y llenaron carencias, produjeron vibrantes imágenes para explicar la realidad, imágenes que hoy conmueven a quienes —como Orli Guzik (México, 1960)— cantan al misterio desde esa misma tradición. Sin duda, Orli es en nuestro país la portadora del sentimiento religioso judío a través de la voz poética.

Octavio Paz: alquimia poética

En su conjunto, la obra poética de Octavio Paz evidencia un sistema de oposiciones y reconciliaciones. Encuentros, reencuentros y desencuentros se suceden mediante figuraciones como la naturaleza, la mujer, el tiempo, la ciudad, la sociedad, el erotismo, la historia y la subjetividad que se pregunta por sí misma, pero también los mundos prehispánico, europeo o asiático.

Tan frío como el infierno

Cuando a cualquier lector se le habla de novela policiaca o detectivesca, llena de intrigas, tensión narrativa, violencia, crímenes, amenazas de muerte y demás situaciones extremas, con toda seguridad se figura un mundo casi totalmente masculino, con un detective o policía inteligentes que resuelven casos en medio de mitológicos “descensos a los infiernos” y pruebas de todo tipo, con la ansiedad que conllevan tales conflictos.

Voces paranoicas

De entre los poetas italianos a quienes podemos considerar “malditos” —como el mexicano Bernardo Couto Castillo—, se encuentra Eros Alesi (1951-1971), que huyó de su hogar, vivió de modo marginal entre drogas y hippies, formó parte del movimiento Mondo Beat y murió a los 19 años sin haber publicado en vida. Sus cuadernos fueron rescatados y publicados poco a poco en Italia.

Ser más que humano

Es cierto que cobijarse en rituales, ídolos o modelos culturales les otorga seguridad a muchas personas. Sin embargo, llevar este síntoma de la debilidad humana, de su conciencia de ser mortal, hasta la soberbia postura de pretenderse superior a partir de esa seguridad cultivada en la tierra de una imagen, no constituye sino la continuidad de lo imaginario con otros fines.

De deportes y otros tóxicos

En un célebre texto de 1893, José Juan Tablada afirma: “Y hoy que se fundan clubs para andar en bicicleta y para jugar foot ball, ¿qué tiene de reprochable que nosotros, en vez de desarrollarnos las pantorrillas y de adiestrarnos los pies, formemos un cenáculo para procurar el adelanto del arte y nuestra propia cultura intelectual? Sin embargo, parece que el público no duda entre una bicicleta y una poesía decadentista, parece que tolera a un bicicletista exhibiendo los asquerosos vellos de sus piernas desnudas y no soporta el más ligero escote en el seno de una musa”.