Rara avis del teatro mexicano
Dos figuras del grupo estridentista asumieron de manera destacada la tarea de renovar estos terrenos y combatir la inercia desde su espíritu desbocado entre los lindes de lo moderno y lo vanguardista:
Dos figuras del grupo estridentista asumieron de manera destacada la tarea de renovar estos terrenos y combatir la inercia desde su espíritu desbocado entre los lindes de lo moderno y lo vanguardista:
“La misteriosa voz” se nos revela al unir lo distante, lo cosido por “cuerdas separadas”, como juicio de antaño
Armando Rojas Arévalo es autor de poemas y del Manual de investigación periodística (UNAM). Sus relatos están reunidos en el volumen La condesa de Livadi.
Rodolfo Mata, investigador del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM, expone en su volumen Doble naturaleza (Parentalia, México) escenas que parecen alejarse, donde lo estático se duele.
El poema que da título al libro: “Coffee Shop Amsterdam”, es el tributo a “miradas encendidas”, a retratos que sirven de decorado en las paredes; en vez de espectador, el poeta se siente observado.
Ver de mar de ver del poeta Víctor Toledo, comprende la desestructuración y reconstrucción del “mar” no como motivo en sí, sino como referencia de la abundancia entre la percepción y la “gnosis”.
ElBarquero, poema de Carolyn Forché (Traducción de Andrea Rivas).
Quincho, como gustaba que lo llamaran en alusión a nacer un día quince del mes de agosto, nació y vivió la mayor parte de su vida en la costa, en Cabeza de Toro, su pueblo.
Eso es lo que hace Alejandro Sandoval Ávila. Se trasciende a sí mismo como narrador cuando se lanza a plasmar lo vivido “sin red”.
Entre su obra literaria se cuentan los géneros de poesía, novela y dramaturgia; además de dirigir obras de teatro.
Aparte de su pasión por la poesía, el escritor mexicano José Emilio Pacheco (Ciudad de México 1939-2014), dedicó gran parte de su vida a la lectura y estudio de los poetas más importantes del siglo XIX y XX.
Pensador y escritor que en la poesía encontró el medio expedito para dar rienda suelta a una inteligencia y una sensibilidad indómitas.
Piedras del adivino de Raúl Renán.
Los diversos asuntos del poemario y los hilos que los conectan parten de un propósito central: el de la crítica como creación.
El título del poema nombra ya tres de sus temas: el amor, la trascendencia y la muerte.
El hombre siente como si hubiese vendido su alma al Diablo habiéndose dedicado al oficio de escribir poesía
El cuidado de la prosa y la fuerza emotiva del texto hablan de haber estado ahí y de haber sentido, en carne propia, el miedo y la desolación de ese martes en la ciudad.
Nos habla evidentemente de nuestra concepción de la obra en las artes plásticas y la literatura se convierte en un fenómeno interartístico qué no sólo se lee sino que se contempla como un cuadro.
En la ciudad de Puebla la poesía alzó su figura el pasado 16 y 17 de noviembre de este 2016.
A Mar abierto es sangre de América Latina, y ella la recuperará.