Ordena Maduro crear una nueva constitución basada en el chavismo
“Será una constituyente ciudadana y chavista en la que no participarán las viejas estructuras de los partidos políticos”, detalló el presidente de Venezuela.
“Será una constituyente ciudadana y chavista en la que no participarán las viejas estructuras de los partidos políticos”, detalló el presidente de Venezuela.
Las manifestaciones y saqueos en Venezuela han dejado 29 personas muertas, 437 heridos y mil 289 detenidos, según datos de la Fiscalía de ese país.
Ríos de manifestantes se aglomeraron en calles de Caracas y de otras ciudades como Maracaibo, Barquisimeto y San Cristóbal, en el oeste del país.
La policía y el ejército reprimieron con gases lacrimógenos a los manifestantes de la gigantesca marcha convocada en repudio al régimen de Maduro.
Llama la atención el énfasis que se realiza sobre los magros resultados que han dado las gestiones diplomáticas y los intentos de diálogo, y principalmente, las acciones recurrentes que violentan los derechos humanos y políticos elementales.
El gobierno “mexicano” se ha propuesto actuar como títere en el caso venezolano con la esperanza de ganarse una palmadita en la espalda.
La supresión parcial de las resoluciones del TSJ no tranquilizó a la oposición. Las personas siguen saliendo a las calles, protestan en contra del hambre, la pobreza, la corrupción, la fatal situación de seguridad y exigen el restablecimiento de la democracia.
Cuando no se cuenta con base social propia, los gobiernos buscan el amparo de un Estado más fuerte para convertirse en sus lacayos.
“El canciller mexicano tendrá que corregir esta política rara que ha asumido; de lo contrario, muchos sectores del país le pedirán su renuncia”.
El régimen está entrampado porque no tiene capacidad legal para endeudarse, y está sometido a presiones de pago de obligaciones de deuda que vacían sus reservas e imposibilitan estrategias de planificación central para el abastecimiento del país.
Nuestra democracia es teórica, y no ha llegado ni siquiera a la política, ni a su aspecto electoral plenamente.
En la República Bolivariana de Venezuela los problemas no surgieron de un día a otro. Cuando Hugo Chávez llegó al poder, vivían en pobreza extrema el 45% de los venezolanos. Diecinueve años más tarde este porcentaje subió nada más al 75%.
La oposición venezolana anunció que a partir de este viernes comenzarán a tomar las calles en protesta por lo que calificó como un autogolpe dirigido por Nicolás Maduro.
También señaló al secretario general de la OEA, Luis Almagro, como un “cachorrito” del imperio y un “individuo sin ninguna moral ni ética”.
La firma operó bajo la sombra de los gobiernos izquierdistas, cuyo liderazgo se establecía desde Cuba. Chávez y su “socialismo del siglo XXI” hicieron de la renta petrolera el epicentro de una colosal estafa.
La compra de armas de México creció en 331% en 2011-2015, según el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo.
El mandatario dijo que “CNN es un medio manipulador que quiere poner al gobierno de Donald Trump contra Venezuela”.
Una medida adoptada por el presidente Nicolás Maduro es eliminar la circulación de todos los billetes de 100 bolívares, al argumentar que muchos de ellos estaban en poder de extranjeros.
No es cuestión de pesimismo, sino de pragmatismo. Los venezolanos están ya en la desesperación. Día con día el Gobierno venezolano se acerca más al desfiladero.
Se atribuye al mandatario un déficit fiscal tan elevado que resulta imposible financiar por vías ordinarias, orillando al gobierno a imprimir billetes para capitalizar al Banco Central.