La legalidad, la paz y tranquilidad no surgen por decreto

Pasan tantas cosas graves en el país y en tan poco tiempo, que los ciudadanos no logran asimilar un hecho, acto o circunstancia y ya viene uno nuevo de mayor magnitud o crudeza. Todo parecía indicar que lo sucedido en Tlatlaya en el Estado de México, era lo más fuerte que veríamos y no fue así. Como si se tratara de un destino trágico, del cual el país no puede alejarse, vino la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa. Sin duda, los dos temas más álgidos que se encuentran en la opinión publica en materia de seguridad, y que han generado que miles de ciudadanos se manifiesten en las calles, muchos de ellos son los de siempre, los que buscan cualquier motivo para confrontarse con la autoridad, y muchos otros con legítimo derecho e interés por haber sido afectados de manera directa.

Otoño violento y ominoso

Este otoño de 2015 será recordado por largo tiempo por los sucesos que han llenado de tristeza, amargura y desconcierto a la sociedad mexicana; la barbarie acaecida en Iguala, Guerrero, arrojó a un tobogán la vida pública y presenciamos actos legítimos de exigencia de justicia, que a todos conmueven, pero también actos de violencia irracional que la mayoría ciudadana repudia, no es válido ni legal exigir justicia cometiendo delitos.

Pasmo catatónico

La desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa ha provocado una reacción masiva nunca antes vista que apunta hacia el despertar de una sociedad harta de la impunidad, la corrupción, la manipulación y la imposición de verdades mediáticas. La trascendencia de este inusitado movimiento ciudadano ha sido puesta de relieve con la actitud solidaria con los familiares de los desaparecidos mostrada por personajes normalmente alejados de la problemática de los derechos humanos como Chabelo y el Chicharito Hernández.

En medio de dramáticas circunstancias

Los primeros dos años del gobierno de Enrique Peña Nieto se han caracterizado por el enorme esfuerzo reformista a la Constitución y a leyes secundarias, con la operación del llamado Pacto por México se realizaron importantes y diversas reformas en temas como trabajo, telecomunicaciones, educación, hacienda, transparencia, energía, política, entre otros aspectos torales. Esta etapa, en la que podemos coincidir o no, logró plantear un proyecto sólido hacia el futuro.