La tragedia de Guerrero es la tragedia de México. No existe un punto de la nación donde no haya violencia. Cada vez que se llevan a cabo excavaciones, las autoridades encuentran restos de personas asesinadas. No hay estado que carezca de amplias zonas donde los más variados asesinos depositan los cuerpos de sus víctimas. No hay hasta ahora un filme de terror que vea la monstruosidad que los mexicanos vemos diariamente. La realidad mexicana supera toda fantasía de terror. A diario vemos, escuchamos o leemos, en el mejor de los casos, balaceras, asesinatos, violencia desatada. La reacción de los funcionarios es minimizarla y prometer que habrá justicia, que caerán cabezas y todas las sandeces habituales del lenguaje político mexicano.