Más agresiones del la CNTE al Distrito Federal
Poner orden en una ciudad no implica violencia, tampoco es necesario excederse.
Poner orden en una ciudad no implica violencia, tampoco es necesario excederse.
Una fiesta de la palabra, cordial, emotiva y llena de nuevas ideas.
Tiene una agenda con los maestros que muestran disposición para el diálogo y les preocupa la niñez nacional.
Es corrupto el Estado, los empresarios lo son igualmente, los partidos viven de eso justamente, de la podredumbre política y económica.
Si Mancera supone que gracias a su escasa actividad ha ganado la candidatura presidencial para el siguiente periodo, sus cálculos están mal.
Pintar el edificio que nos sostiene no basta, hay que repararlo desde los cimientos.
Lenin una vez más ha probado que una minoría decidida puede imponerse a la mayoría.
Saben que si la alta cultura ennoblece, la cultura popular afirma nuestra identidad.
¿Por quién votar, si no hay dirigentes de calidad y con programas de gobierno, sensatos y decentes?
Una vez que probaron las mieles del poder y del dinero, de los negocios y de la corrupción, imposible volver a los orígenes.
Si no hay alternancia, seguirán los mismos saqueándola y enriqueciendo sus haciendas personales.
Tlalpan ha tenido que enfrentar a Maricela Contreras y sus huestes para frenar su voracidad.
Todos coinciden en “modernizar la industria petrolera”. Pero no hay acuerdos sobre la forma de hacerlo.
Lombardo Toledano, legendario hombre, parte de la generación de los Siete Sabios.
La cúpula priista supone que México no puede sobrevivir sin ellos.
Reconocimiento a la lucha que un grupo de profesionales brinda bajo la mirada generosa de Beatriz Pagés.
Un partido de damas y caballeros que a la postre resultaron auténticos rufianes.
Quedan solamente los que alcanzaron una curul y los que realmente esperan un milagro.
Fox no para de hablar. Ahora exalta los beneficios de legalizar algunas drogas. Despenalizar su consumo.
Los políticos y en general los que tienen buena situación económica suelen ser altaneros y vulgares.