Masacre de palestinos
Israel no debería confiar tanto en las armas, hay formas para negociar la paz.
Israel no debería confiar tanto en las armas, hay formas para negociar la paz.
No cabe duda, López Obrador es un pejezombi: lo matan, resucita y regresa, no acaba de morir.
Los tres nuevos partidos nacen con buenas dosis de sospechas sobre sus propósitos. Los tres dicen ser izquierdistas o algo semejante.
Ahora que tenemos redes sociales lo confirmamos diariamente, padecemos una clase política incapaz y teóricamente pobre.
El PAN es el peor de los partidos porque siempre prometió docencia, honorabilidad, alejarse de la corrupción. Ya en el poder se mostró como todos.
Como decía un escritor, el feminismo ha servido para que muchas mujeres se apropien de los peores valores de los varones.
Los capitalinos presenciamos un enorme ecocidio.
Son de imaginar las risas discretas que las acusaciones contra el gobierno de Peña Nieto provocaron sus palabras.
Los habitantes originarios de México aprendieron el castellano y el cristianismo a base de golpes y castigos. Vaya historia la nuestra.
Los empresarios buscan ligas con el gobierno para hacer negocios monumentales. Allí está, por ejemplo, Oceanografía.
La derecha es la peor representada en el mapa político del país.
Cuba recupera el capitalismo. Poco a poco ha ido permitiendo, no tiene otra alternativa, la presencia de inversionistas extranjeros.
Aprueban las candidaturas independientes, sí, pero con tales barreras y candados que ningún ciudadano podrá ser candidato independiente.
Hace algunos años, no muchos, durante una reunión de políticos e intelectuales, con fines informativos, le pregunté a un poderoso legislador priista dos cosas: ¿cuándo se les olvidó la cultura, en la que ellos fueron grandes promotores, y cuándo el DF? La respuesta fue insatisfactoria, al menos para mí y algo al respecto escribí en estas páginas. No obstante, la duda acerca del DF me sigue asaltando. No veo cómo el PRI, victorioso en el país, pueda recuperar la capital de México. Es grave porque habla del vacío de dirigentes de dicho organismo, sobre todo en la capital.
Mancera todavía tiene posibilidades de reordenar y replantear su proyecto de gobierno y cuidar sus relaciones con otros partidos políticos.
Todo lo que tocó el PAN, lo destruyó, lo mismo en diplomacia que en cultura y otros rubros. La corrupción fue memorable y la demagogia infinita.
Por fortuna, tipos como Gutiérrez y Reyna ya están señalados por el PRI y bajo la presión de los medios de comunicación; deben estar en la cárcel.
Cordero sería un buen priista, del mismo modo que cualquier panista ejemplar podría estar dentro del PRI. O alguien salido del PRD.
Maduro recurre a la fuerza de la represión, pero ésta sólo lo lleva a un callejón sin salida.
Eso es lo que ahora se debate en los medios: pillerías y política, de la mano como nunca antes se había visto.