Policías y maleantes
Ahora es preferible ser el malo de la historia: suele ganar.
Ahora es preferible ser el malo de la historia: suele ganar.
Vuelven a ponerse el ropaje de los justos y demandan que haya solución al pliego petitorio de los combatientes.
El EZLN ya dio el primer paso y lo hizo pacíficamente, falta saber qué hará el gobierno de Peña Nieto.
La violencia la mantienen jóvenes que buscan en las calles lo que no consiguen en las aulas: aprender.
La realidad se impuso y ahora Calderón y su familia están en Estados Unidos.
El vandalismo que ahora es el arma favorita de Andrés Manuel es ya su última etapa, la cúspide de su “república amorosa”.
¿Qué hacer en este contexto de precaria lucidez, donde Marx o Bobbio son simplificados a límites extremos? No mucho. Esperar a que la lucidez reaparezca.
Ebrard toleró que pusieran la escultura de un tiranuelo distante, a cambio de muchos dólares.
Otra oportunidad perdida antes de caer en el sopor de una institución anquilosada.
Recibió oro y nos heredó plomo.
Chocaría con otros intereses, sin duda, más positivos.
El Destino Manifiesto seguirá imperando por algunos años más.
Es posible que lo consiga, no es hombre fácil de destruir.
El nuevo triunfo presidencial de Hugo Chávez a primera vista parece modificar la conducta de lo que ahora vemos como izquierda en América Latina.
Esa violencia con la que se conducen los llevará a la ruina dentro de tres años.
Los grandes hombres supieron escuchar, él no.
El hueco que ha dejado López Obrador pronto será visible y por allí comenzará el derrumbe.
México estará un buen rato dividido.
Gradualmente irá perdiendo adeptos, el PRD ya busca la manera de dar una lucha de otra índole.
Todo el trabajo del IFE y el del Tribunal Electoral apuntan a que pronto declararán presidente electo a Enrique Peña Nieto.