Bola mágica en 2014

No es fácil hacer vaticinios políticos en México. Pero al menos es adecuado intentar algunas opiniones de lo que podrá suceder en este año que nace, 2014. Lo primero que salta a la vista es que los partidos seguirán siendo inestables, subirán o bajarán de las preferencias del electorado, según las actuaciones de sus más activos militantes. Ello es normal en las democracias y la nuestra lo es aunque muy imperfecta. El PRI, por ejemplo, no levantará cabeza en la ciudad capital, pese al desplome de Miguel Ángel Mancera y a las dificultades de un PRD cada vez más dividido, seguirá siendo un partido minoritario.