El humor y la risa
Hay personas que dedican su vida a desarrollar un solo tema.
Hay personas que dedican su vida a desarrollar un solo tema.
Cuando terminé mis estudios en literatura hispanoamericana, me dio por leer novelas telúricas o de la tierra que me entusiasmaban y me conmovían.
La aparición en 2006 de la primera novela de Guillermo Rubio, Pasito Tun tun, coctel de crueldad y humor negro, fue una mohonera en la literatura mexicana.
En la selva de Borneo, Salgari dice haber protagonizado un romance juvenil con una muchacha inglesa, historia que no había revelado para no lastimar a Aída, su esposa y madre de sus hijos.
Cuando Emilio Salgari emprende la redacción de Mis memorias ya no está en condiciones de desear cosas. Está cansado de la labor realizada y de las luchas. Las emprende como una necesidad, como un deber. Desea que sus hijos y sus lectores obtengan enseñanzas de su voluntad de batallar, de sus ansias de aventuras y de gloria.
“El agua es una buena bebida; pero he notado que las lágrimas de ese tamai caspi sólo sirven para lavar los intestinos. Si tú, Moko, eres realmente una persona decente, debes encontrarnos algún otro árbol que suministre algo más sólido (…)
Uno de los temas recurrentes cuando se habla de la vida de uno de los mayores autores de novelas exotistas y de aventuras es que nunca conoció las selvas, los mares, los desiertos o los polos. Salgari (1862-1911), en la única entrevista literaria que le hicieron, dijo a Antonio Casulli: “Fui a Venecia para los estudios náuticos, y después de tres años fui capitán de altos mares. Tenía unos veinte años: era 1882 o 1883. Y viajé, viajé… He visto el mundo.
Mientras Colón, en 1497, estaba en la corte arreglando tempestuosamente sus asuntos, Vespucci embarcó para América enviado por el rey Fernando quien le pidió averiguara qué era lo que verdaderamente había encontrado Colón, quien declaraba haber llegado a Cathay y no llevaba riquezas sino indígenas y aves exóticas.
(Primera de dos partes) Vicente Francisco Torres El pasado mes de febrero el mundo recordó que hace quinientos años murió Amerigo Vespucci (1454-1512), cuya carta llamada Mundos Novus, y las cuatro que dan cuenta de sus viajes, constituyen los éxitos literarios más resonantes del siglo xvi porque se tradujeron a casi todas las lenguas y Seguir Leyendo
Hace cinco años, el doctor Ricardo Vigueras, fundador de la Maestría en Cultura e Investigación Literaria de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, tuvo a bien invitarme a impartir un curso de narrativa policiaca mexicana.
Tengo en mi escritorio los dos primeros números de 2012 de la revista Algarabía. He visto que profesionistas y lectores en general se zambullen con fruición entre sus páginas en busca de sus temas centrales —el de enero es Asesinos seriales; el de febrero, Castillos—, de trivia, de información para gente culta y de ilustraciones atractivas.
Rousseau vivió y murió como una contradicción viva: “aseguraba que la literatura y la imprenta eran dañinas para la humanidad, y, sin embargo, él se convirtió en un prolífico autor.
Este 2012, en todo el orbe, celebraremos el tricentenario del nacimiento de Jean-Jaques Rousseau, que vio la luz en Ginebra, el 28 de junio de 1712.
En uno de sus más conocidos ensayos (“Consejos a los estudiantes”), Ezequiel Martínez Estrada invitaba a los jóvenes a buscar un Maestro que los guiara por la vida y por el mundo del saber.
Es sucesivas presentaciones en Calgari, la feria del libro de Macomer (Cerdeña) y en San Sperate, la novela fue recibida con sorpresa pues reveló un mundo insólito y fascinante para el lector italiano.
En Detroit consigue empleo en una planta de Ford. Conoce a una prostituta que lo ama y se da cuenta de que él es sensible, de que vive enajenado a las máquinas y a los ruidos pudiendo hacer traducciones o emplearse en una oficina.
Siempre que se habla de Céline dicen que le encanta husmear en las cloacas y, en consecuencia, su prosa está empapada de esa realidad, de las metáforas que propicia y del lenguaje bronco, soez, de la gente que habita esos infiernos.
En medio de disputas, este 2011 se quiso recordar que, hace cincuenta años, murió Louis-Ferdinand Céline. El antisemitismo gesticulante de algunos de sus textos, le causó muchos detractores pero el tiempo nos ha enseñado que las filias y fobias raciales quedan al margen del valor de las obras literarias.
En la tercera parte de Amor y exilio, Isaac Bashevis Singer cuenta su arribo a Estados Unidos, con menos de treinta años de edad y con su primer libro, Satán en Goray, en proceso de edición en Polonia.
Hace veinte años murió el gran escritor judío Isaac Bashevis Singer. A manera de recordatorio voy a referirme a Amor y exilio (Barcelona, Ediciones B, 2002) que en 430 páginas cuenta la infancia, juventud y exilio norteamericano del narrador.