Populistas de Europa, América y más allá
Los impresentables Ortega y Maduro; y Díaz-Canel y los cubanos, que siguen empantanados en un socialismo sin futuro.
Los impresentables Ortega y Maduro; y Díaz-Canel y los cubanos, que siguen empantanados en un socialismo sin futuro.
Estos comentarios se dan en el contexto de las cifras récord que se han presentado en la zona fronteriza en donde la llegada de inmigrantes se ha incrementado en el 71 por ciento, y de niños sin compañía alguna el 100 por ciento.
Si denuncia a los coyotes el gobierno de EE. UU. lo puede recompensar y hasta darle su residencia, pero las mafias son tan poderosas que la gente nunca se atreve a hacerlo.
Conclusión: el caso del argentino demuestra que las vacunas ayudan a los infectados por el coronavirus. Ojalá que el caso ayude a que muchos de nuestros connacionales entiendan que las vacunas contra el COVID-19 sí funcionan.
El automovilista era de raza negra, como también lo es el agente Grays, un integrante del Buró de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) que demandó al gobierno federal.
Aspecto relevante de esta primera conferencia de prensa —al cumplir 65 días de mandato presidencial, que a muchos les pareció tardada—, en la Casa Blanca, con duración de poco más de una hora, fue la ausencia de incidentes.
En su libro, Antonio Espino considera que Hernán Cortés no es ni héroe, ni villano y recurre a la definición que dio el historiador estadounidense Henry Wagner: “Cortés era una especie de empresario independiente que comandaba una banda de aventureros.
De ahí la importancia de recordar las palabras de Martin Luther King, quien dijo que hemos aprendido a volar como pájaros y a nadar como peces, pero no hemos aprendido el arte de vivir juntos, como hermanos.
Esta cuarta elección, en un lapso de dos años, tuvo que celebrarse después de que el acuerdo de coalición del partido Likud, de Netanyahu y la formación Azul y Blanco, del general en retiro Benny Gantz, fue insostenible.
En su tránsito rumbo a la puerta de entrada estadounidense, viven, sufren y enfrentan todo tipo de periplos, ninguno de ellos fáciles, todos bajo el cobijo del hambre, la sed, el cansancio y la incertidumbre.
Ahora es el turno de los presidentes: Joe Biden y Andrés Manuel López Obrador, como antes lo fue de quienes ustedes gusten mencionar desde principios de los años 90.
El entrevistador estrella de la ABC, George Stephanopoulos, sin preámbulos le preguntó a Biden: “¿Piensa que (Vladimir Putin) es un asesino?”, y el presidente contestó: “Sí, así lo pienso”.
El paciente tiene que ser mayor de edad, tener nacionalidad española o ser residente y debe dejar por escrito dos veces en dos documentos separados, en condiciones psicológicas y capacidad plenas.
Los primeros protestantes sirios fueron estudiantes de la provincia de Daara, quienes escribieron un simple pero poderoso mensaje en una pared: “ahora es su turno (de caer), doctor al-Assad”.
Cuando llegue a vivir a Atlanta a finales de los 80 el menudo, la lengua y las tripas, las tiraban en todas las carnicerías de los supermercados y no te vendían nada por regulaciones sanitarias.
A pesar del escaso impacto mediático, en nuestras latitudes, de tales acontecimientos, su importancia e interés son, en mi opinión, mayores de lo que aparentan.
Hasta ahí todo bien, muy bien incluso podemos decirlo, salvo el pequeño detalle que presentó este proyecto de ley precisamente cuando el presidente republicano Donald Trump ha dejado la Casa Blanca y será mucho más complicada su aprobación.
Los antecedentes de este caso se remontan al 20 de octubre de 2019 cuando Evo Morales, en el poder desde 2006, se presentó a un cuarto mandato constitucionalmente prohibido pero que el líder cocalero supo sortear.
No fue sino hasta el 14 de marzo del 2020, cuando en una solemne aparición en televisión, el presidente Pedro Sánchez declaró el estado de alarma que confinó severamente a la población.
En ese marco se inscribe el último viaje del Pontífice católico a Irak, sin importar que éste es un país de mayoría musulmana y donde la grey católica se ha reducido, en los últimos años, de poco más de millón y medio de fieles a unos 300,000.