Una familia en el poder

Tengo la impresión de que ver a una familia en el poder es asunto de las monarquías o de las dictaduras. No de la democracia. Los presidentes mexicanos por regla general ayudan a sus parientes y amigos —imagino que eso es natural— pero lo han hecho con discreción. De entre los casos cínicos que recuerdo está el de José López Portillo, quien al nombrar a un hijo suyo en un importante cargo le citó diciendo que era “el orgullo de mi nepotismo”, una frase sin duda aguda y cínica.

Golpea Hacienda la reforma educativa

La semana pasada apareció en varios periódicos un desplegado en el cual la Secretaría de Educación Pública anunciaba el regreso a clases. El documento echaba mano de viejos lugares comunes: “La educación nos abre las puertas del futuro y el saber”, “la escuela es el segundo hogar de nuestros hijos” o “en las aulas se preparan para la vida y para ser mejores seres humanos”…

Estrenamos diputados

Ayer quedó formalmente instalada la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión tal y como lo disponen la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos, la Ley Orgánica del Congreso y el Reglamento de Cámara. Quinientos nuevos diputados que tienen la encomienda de legislar las leyes necesarias, armonizar, poner en práctica, actualizar o dejar sin efectos algunas obsoletas, pero sobre todo construir el entramado jurídico para que las instituciones del Estado mexicano funcionen y lo hagan bien.

JOSE LUIS CAMACHO

Levantar la imagen del PAN

Actualmente los partidos políticos son las instituciones que menor aceptación tienen entre el grueso de la ciudadanía, diversas encuestas los colocan en los últimos sitios de aceptación y confianza ciudadana, aunque esta crisis de desconfianza es casi generalizada, solamente las fuerzas armadas son las mejor calificadas, pero aun así han bajado en la calificación.

Frutos cada vez más podridos

El árbol de la corrupción panista da frutos cada vez más podridos. Incluso en el actual ambiente político, manchado por el contubernio y la corrupción, resulta sorprendente el grado de cinismo que se escucha en una grabación en la que presuntamente Ernesto Ruffo y Guillermo Padrés acuerdan un intercambio de recursos económicos por protección política.