Simulación de un Informe
Las costumbres pueden mutar, lo hacen, en nuestro país los informes de gobierno han sido un foro usado para simular, son el espacio para calibrar los decibeles del ego del inquilino de Los Pinos que seguramente piensa sólo en las dimensiones del tamaño que ocupará en la historia; el autoelogio es el guión que se finca en la exclusión de temas incómodos porque la autocrítica no existe, más bien parece que recrean la última escena de aquella película El abogado del diablo con Al Pacino: se pierden por la vanidad.
















