La crisis

Desde hace meses vivimos bajo el signo de una violencia que se ha expresado de diversas maneras, la crispación se manifiesta cada vez de maneras más diversificadas, ello dibuja una crisis que no es exclusiva del gobierno federal, o estatales, el propio Cuauhtémoc Cárdenas ha solicitado a Carlos Navarrete que renuncie a la dirigencia nacional del PRD, con lo que se refleja el alcance de la siniestra sombra de Iguala.

La corrupción viste uniforme

La desconfianza ciudadana en las policías locales se ahonda día con día, ensanchando la brecha que separa a autoridades y ciudadanos. Según un estudio del Instituto de Estadística y Geografía (Inegi), casi un 70% de los encuestados considera “poco” o “nada efectivo” el desempeño de las policías municipales y estatales.

El fiscal anticorrupción

Después de la designación del titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, el Senado de la República tiene frente a sí dos nombramientos de gran relevancia, particularmente para enfrentar la actual crisis de credibilidad de las instituciones. Designar al fiscal anticorrupción y al titular de la Fiscalía Especializada en Atención de Delitos Electorales, Fepade.

De la abundancia petrolera a la abundante deuda

Bastaron dos décadas para que la deuda pública del país se disparara de 900 millones de dólares, en 1960, a cerca de 82 mil millones de pesos en 1982. Del llamado desarrollo estabilizador de los años sesenta en que el país creció a un ritmo sostenido del 6 por ciento anual, se pasó en la década de los setenta al gobierno populista de Luis Echeverría y más tarde al sexenio de la desatada corrupción y derroches de José López Portillo, cuando se aseguró que los mexicanos debíamos prepararnos para “administrar la abundancia”, por el descubrimiento de ricos yacimientos petroleros, en la época en que los precios del petróleo se dispararon en los mercados mundiales.

La mano que mece la cuna

Vivimos momentos de enorme crispación, indignación colectiva y de desorientación, de aparente falta de brújula. Los rumores que se manifiestan en las redes sociales y en los medios de comunicación son contradictorios y hasta dañinos para la salud pública, apareciendo frases que señalan: que renuncie el presidente, no existe Estado de derecho, la corrupción nos ha rebasado, la violencia está desatada en la república, el país no tiene salida, entre otras aún más graves, que se diseminan produciendo un fenómeno de enorme desorientación; los medios realizan una ácida crítica con poca propuesta.

Juventud despierta

Allí está el camino Manuel Espino El mito del joven mexicano apático, despolitizado y desinformado se derrumbó en el Día de Acción Global por Ayotzinapa. Aunque los números varían, tenemos certeza de que al menos un centenar de universidades y algunos centros de educación media se sumaron a un paro de impacto nacional. Universidades públicas Seguir Leyendo

El país se le va de las manos

La situación se descompone cada vez más; horrorizados los mexicanos no damos crédito a lo que sucede y si a esto sumamos que en la era de las nuevas tecnologías cualquier suceso se vive prácticamente en tiempo real en cualquier parte del mundo, así es como millones de personas saben lo que sucede en México; la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, los 22 ejecutados en Tlatlaya y cientos de hechos diarios en todo el país son la nota mundial.

Jaque al Estado

Los hechos acaecidos en Iguala hace escasas seis semanas constituyen una barbarie que se debe aclarar y castigar a los culpables. Y por supuesto, nunca jamás deben repetirse, por ello es vital para la salud de la republica que no exista impunidad y evitar simulaciones llevando a la cárcel “chivos expiatorios” o culpables de bajo perfil. Los mexicanos estamos decididos y exigimos que se haga justicia. Estamos ante un crimen de lesa humanidad.

La reflexión

Independientemente de lo que marca la ley, es obvio que los partidos políticos, especialmente de la izquierda, deberán ser más cuidadosos en la elección de sus candidatos, a los que elogian en campaña y describen como sus representantes del pensamiento, por líneas de acción o trayectoria en México, pero que, al ofrecer “luchar” por los que menos tienen, están pensando en sí mismos; no porque tengan poco; pero sí porque quieren más.