No más palabras

El presidente Enrique Peña Nieto procuró su mejor discurso mediante proyectos de seguridad, justicia y combate a la corrupción. Pero las reacciones fueron adversas, incluso de la clase patronal, por carecer de autocrítica y retomar asuntos de regímenes anteriores.

Compromisos de papel

La tragedia de los jóvenes estudiantes de Ayotzinapa sin duda ha sacado a flote la muy densa y dolorosa problemática de las desapariciones forzadas y la virtual inacción en que ha incurrido el Estado mexicano, a pesar de los señalamientos vertidos a este respecto en la Recomendación 26/2001 de la CNDH, en el informe “Ni seguridad, ni derechos”, de Human Rights Watch y en el informe resultante de la visita realizada en marzo del 2011 por el Grupo de Trabajo de la ONU sobre Desapariciones Forzadas.

Desafío de los medios públicos

En los tiempos históricos de la transición pacífica a la democracia nacional y de refundación de la República por el que atraviesa la sociedad mexicana, cobra una importancia medular el rescatar la misión estratégica de los medios públicos de comunicación colectivos, para reequilibrar la desproporción estructural que en el terreno cultural, comunicativo y espiritual han vivido las comunidades mexicanas en las últimas décadas, con la actuación del modelo de comunicación-mercado, sin contrapesos. Con ello, se podrá retransformar el moderno espacio público mediático en una nueva zona de reconstrucción de la conciencia colectiva para elaborar otra mentalidad que nos permita sobrevivir civilizadamente como una sociedad compleja, plural y diferenciada en la nación.

La legalidad, la paz y tranquilidad no surgen por decreto

Pasan tantas cosas graves en el país y en tan poco tiempo, que los ciudadanos no logran asimilar un hecho, acto o circunstancia y ya viene uno nuevo de mayor magnitud o crudeza. Todo parecía indicar que lo sucedido en Tlatlaya en el Estado de México, era lo más fuerte que veríamos y no fue así. Como si se tratara de un destino trágico, del cual el país no puede alejarse, vino la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa. Sin duda, los dos temas más álgidos que se encuentran en la opinión publica en materia de seguridad, y que han generado que miles de ciudadanos se manifiesten en las calles, muchos de ellos son los de siempre, los que buscan cualquier motivo para confrontarse con la autoridad, y muchos otros con legítimo derecho e interés por haber sido afectados de manera directa.