#NarcoPresidente: epitafio de un gobierno
La frase le quita el sueño. Sabe que ya caló en la conciencia nacional. Que no es un invento de sus adversarios, sino una evidencia que estaba agazapada y que alguien, simplemente, la activó en las redes.
La frase le quita el sueño. Sabe que ya caló en la conciencia nacional. Que no es un invento de sus adversarios, sino una evidencia que estaba agazapada y que alguien, simplemente, la activó en las redes.
López Obrador convirtió la conmemoración de la Constitución en el festejo de un déspota. Fue el típico evento de un dictador. Desairó a los otros poderes. Despreció dos veces –el mismo día–, al Legislativo y al Judicial.
La nota del periodista norteamericano Tim Golden sobre cómo “La Barbie” entregó 2 millones de dólares a la campaña de López Obrador en 2006 confirma lo que todo México sabe: Que la escalera que utilizó el presidente para llegar al poder fue el crimen organizado.
Así lo demuestra el reportaje de Latinus sobre la red de negocios y tráfico de influencias que tejió el hijo del Presidente –Gonzalo López Beltrán– junto con un empresario improvisado para hacer negocios multimillonarios.
Que alguien le diga al presidente del partido en el poder que las organizaciones ciudadanas están conformadas por hombres y mujeres libres, que no son partidos políticos y no están impedido por ley a manifestarse.
Ella y él representan la avanzada para transitar del autoritarismo al totalitarismo. El “segundo piso de la 4T” no sólo es sinónimo de continuidad sino de radicalización y de colocar los pilotes de la concentración absoluta del poder.
Por qué los jóvenes no votan? Seamos honestos, porque no se sienten representados. Nadie se ha hecho cargo de construir liderazgos juveniles.
En México no es usual reconocer a un juzgador. Menos, cuando desde la Presidencia de la República se menosprecia el Estado de derecho con el dicho blasfemo de: “No me vengan con que la ley, es la ley”.
Para el régimen los jóvenes sólo sirven para llenar urnas. “Jóvenes Construyendo el Futuro” no fue pensada como política de Estado para resolver su pobreza sino como mera estrategia electoral incapaz de impedir que los jóvenes sean víctimas…
El presidente, como él mismo lo reconoció, no tiene la mayoría calificada para que su reforma sea aprobada, pero su propuesta es una señal más de la radicalización con la que piensan gobernar si ganan las elecciones.
El pequeño tirano es el “tirador”, contratado para hablar mal de Xóchitl. Es un reality show, una criatura exitosa en redes sociales que puede en cualquier momento rebasar a sus inventores.
Para bien o para mal el 77 por ciento por ciento de los electores argentinos votaron por el excéntrico Javier Milei. La sociedad tomó las urnas y puso punto final a veinte años de kirchnerismo.
Si el adversario de MC es Morena, ¿por qué dedicar gran parte de su discurso a golpear la alianza PAN-PRI-PRD y a descalificar a Xóchitl Gálvez? ¿Para qué perder tiempo y saliva si la alianza opositora no sirve?
Los mexicanos debemos agradecer al ministro de la Corte Arturo Zaldívar su cinismo. Decir que renuncia a la Corte para apoyar el proyecto de Claudia Sheinbaum no es un acto de honestidad. Es tener el descaro de aceptar que durante cinco años torció la ley para quedar bien con el régimen.
La furia de Otis dejó ver la pequeñez de un presidente que gusta parecer todopoderoso. Al que le gusta hablar como un Moisés frente al mar: “¡Que se abran las aguas!” “¡Vamos a poner de pie a Acapulco en poco tiempo, me canso ganso!”.
Donde la disputa no será entre candidatas o candidatos precisamente, tampoco entre partidos políticos, sino entre dos proyectos antagónicos de nación.
En el proceso electoral del 2024 Morena pondrá en el centro del golpeteo la necesidad de redactar una nueva Constitución y la urgencia de contar con un Poder Judicial “renovado” para acabar con la herencia maldita de los neoliberales del pasado.
Esa clase media “aspiracionista”, la que ha sido insultada una y otra vez desde la mañanera está plagada de líderes naturales cuyos motores deben ser encendidos para movilizar el voto contra un gobierno que los ha empobrecido y arrinconado.
Del otro lado, no está claro quién es el piloto. Se habla de dos, tres o cuatro consultores. Todos meten la mano. Todos opinan. Todos creen saber de campañas políticas. Lo mismo hay ex candidatas perdedoras que asesores improvisados.
Hay muchas diferencias entre una y otra, pero la relación que tiene cada una con la delincuencia las separa y define completamente. Morena, el partido de la candidata oficial, acostumbra ganar elecciones de la mano de sicarios.