Un fin de año tormentoso
Es de esperarse el empeoramiento de las situaciones de inestabilidad social en el Distrito Federal gracias a la CNTE, a AMLO, los Anarquistas y otros movimientos.
Es de esperarse el empeoramiento de las situaciones de inestabilidad social en el Distrito Federal gracias a la CNTE, a AMLO, los Anarquistas y otros movimientos.
En materia de previsión política y correcta administración de crisis no se ha avanzado.
Nos enseñaron a votar, a opinar y a actuar sin saber a qué, por qué o para qué.
Nuestros gobiernos, federal y estatal, no han sido, ni serán en el plazo deseable, capaces de devolver la paz a ese estado.
Si las garantías constitucionales, tan claras y esperanzadoras, no tienen vigencia alguna, ¿qué hacer?
Michoacán es producto neto de la Revolución, pero a fuerza de ser tierra de próceres, heredó los abusos y desvergüenzas, y no las bondades.
La mayor herida, el mayor daño, el deshonor puesto en juego fueron para el Ejército Mexicano.
Incluso en México espiábamos la embajada de Cuba y las del bloque soviético.
Nos quejamos de lo que sufrimos en el norte y disimulamos lo que hacemos sufrir en el sur.
Fallará siempre la legitimidad de quejarnos por lo que pasa en el norte si no atendemos nuestros deberes morales y oficiales en el sur.
Ojo: seguirá siendo senador por casi seis años.
Lo que cuenta por separado es que los esfuerzos del gobierno federal, del señor Enrique Peña, simplemente no se ven.
¿Son el fausto, el efectismo, el autoritarismo y la cultura de la imagen los únicos caminos para cimentar una presidencia histórica?
En los escasos meses en que presidió Guatemala —marzo de 1982 a agosto de 1983— realizó una verdadera carnicería.
Michoacán es un peligro nacional, no solamente local.
Hemos sido incapaces de hacer desaparecer ese ambiente de muerte que es la existencia de un mercado letal de drogas.
Observar la concatenación de sus propósitos simplemente da miedo. Es el dinosaurismo redivivo.
Un día los acusan por gravísimos delitos contra la existencia de la nación, se negocia la ley infringida y los perdonan.
En pro de los ricos frutos del Pacto habría que limitar las ambiciones sobre sus rendimientos.
Jorge Madrazo y Maricela Morales, procuradores en su momento, parecen ser los campeones en la compra de testigos falsos.