Hillary 2 Trump 0
Los debates han sido predecibles, ausentes de contundencia, aburridos.
Los debates han sido predecibles, ausentes de contundencia, aburridos.
Los discursos de quienes protestan hoy ostentan una evidente vacuidad, no se comparan con las expresiones de 1968.
Se ha negado sistemáticamente a la democratización porque su costumbre traducida en tradición ha sido inherente al autoritarismo fundacional.
El presente refleja un caudal de males que se resisten a morir y la mediocridad ha sido una evidente constante.
La noche que vestía sus galas festivas del Grito fue rasgada, maltrecha, un sinsentido se alojaba entre las baldosas y el viento.
La justicia en nuestro país es un profundo dilema, cada quien la interpreta a su conveniencia para dar cauce a un cinismo atroz; muchos casos ilustran este asunto pero ninguno como el de Arturo Escobar, uno de los propietarios, tenedores y promotores del Partido Verde Ecologista de México.
La normalidad democrática inscribe a la alternancia como un ingrediente esencial que sirve para ahuyentar el fantasma del autoritarismo, cada vez es más común que no siempre ganen los mismos en el terreno electoral.
Comenzó la segunda parte de la gestión gubernamental del presidente Enrique Peña Nieto, sin intermedios, con sendos claroscuros y con expedientes polémicos no aclarados que le persiguen ante una opinión pública politizada, cuestionadora que no deja pasar nada.
La izquierda mexicana tiene una recurrente tendencia a la fragmentación, pareciera ya una característica arraigada a su propia naturaleza, tal vez como un contrapeso natural por lo que representa, sus propios anticuerpos. El PRD había sido hasta hoy la expresión de izquierda más exitosa en nuestro país, cuando menos así lo atestigua la historia reciente; pero en el último proceso electoral sufrió serios descalabros en regiones que habían adquirido el valor agregado de ser sus bastiones naturales, la capital del país, la joya de su corona.
Ante la evidente erosión de la clase política, en términos generales, se empoderó otro paradigma de participación política que ha sido visto como una bocanada de aire nuevo, el de las candidaturas independientes, aunque habría que señalar que hasta el momento son una incógnita en casos específicos como en Nuevo León, Jalisco, Sinaloa y la ciudad de Morelia.
La muerte la relacionamos en muchos casos con actos cruentos, manifestaciones violentas y trances desgarradores; los últimos años han registrado acontecimientos de horror. Los linchamientos se han constituido como una maquinaria de miedos que estallan como emergente inquisición para dibujar otra domensión de impunidad.
México es un Estado laico debido a lo que tal vez sea la aportación más reconocida de los reformistas, que demolieron las reminiscencias medievales de un clero insaciable, aunque los claroscuros en nuestra historia hacen aflorar contradicciones pendulares que van desde el jacobinismo de Plutarco Elías Calles hasta la genuflexión de Vicente Fox.
La democracia ha sido una asignatura abordada a medias desde tiempos lejanos en nuestro país, siempre se argumentó su precaria inexistencia, se trató de cubrir la forma aunque el fondo simplemente fue contradictorio. Porfirio Díaz dijo en 1908 que México ya estaba listo para la democracia, aunque el dictador se empeñó en que fuera aplazada hasta que terminó por exiliarse en Francia, donde murió.
Michoacán registró de nuevo la alternancia, con ella arribó Silvano Aureoles Conejo y se pondrá el énfasis en la gobernabilidad como condición inaplazable para terminar con la irrupción de focos rojos que han sido indicativo de violencia e impunidad a gran escala.
La historia reciente de nuestro país no ha dejado de reflejar en diversos lapsos manifestaciones tan brutales como primitivas, la represión asomó su rostro y sus efectos han sido devastadores como lo prueba la guerra sucia del gobierno federal contra los brotes disidentes en décadas anteriores.
Faltan escasos días para que en Michoacán se realice el relevo gubernamental, se va el sustituto Salvador Jara, con mucho más pena que gloria; encabezará el Poder Ejecutivo Silvano Aureoles Conejo a partir del primer día de octubre. Los retos de una entidad que ha estado convulsionada son diversos, no deben eludirse: el endeudamiento público es el más alto en la historia, la inseguridad ha dejado sus huellas frescas, en la Tierra Caliente se ubicó el epicentro de los grupos de autodefensas. La impunidad no se desterró.
Las costumbres pueden mutar, lo hacen, en nuestro país los informes de gobierno han sido un foro usado para simular, son el espacio para calibrar los decibeles del ego del inquilino de Los Pinos que seguramente piensa sólo en las dimensiones del tamaño que ocupará en la historia; el autoelogio es el guión que se finca en la exclusión de temas incómodos porque la autocrítica no existe, más bien parece que recrean la última escena de aquella película El abogado del diablo con Al Pacino: se pierden por la vanidad.
Ha comenzado en Morelia el novedoso gobierno independiente que encabeza Alfonso Martínez Alcázar, el municipio tiene por vez primera una administración de tales características por lo que las expectativas se tejen y los resultados a corto plazo son altamente esperados para que, al menos inicialmente, marque diferencia con los últimos, que estuvieron marcados por cuestionamientos derivados de sus gastos excesivos y falta de transparencia.
Michoacán se perfila como el único bastión consolidado del PRD desde hace muchos años, en esta entidad se ubica el epicentro de esa expresión que fundara, entre otros, el exmandatario Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, quien dejó de ser militante al igual que otras figuras que han cuestionado la praxis en muchos casos discutible del Sol Azteca.
“Al ganar el poder perderá el partido”, profetizó para el PAN Daniel Cosío Villegas, emblemático intelectual, quien así anticipó lo que sucedería con la organización fundada por unos de los Siete Sabios de México: Manuel Gómez Morin.