El crimen organizado en la política mexicana: Una deuda pendiente
Este fenómeno no es nuevo: desde la década de los ochenta, casos como el de la sobrina del entonces gobernador de Jalisco, Salvador Cosío Vidaurri —que reveló vínculos con Enrique Caro Quintero—, marcaron el inicio de una serie de detenciones de altos funcionarios en ambos lados de la frontera.



















