Levín Osi, el niño terrible del 68 mexicano
El Osi, Oscar Levín fue representante al CNH por Economía de la UNAM, como delegado del ala “reformista” agrupada en torno al Grupo Juan F. Noyola, uno de los tantos nombres de una insólita “corriente”…
El Osi, Oscar Levín fue representante al CNH por Economía de la UNAM, como delegado del ala “reformista” agrupada en torno al Grupo Juan F. Noyola, uno de los tantos nombres de una insólita “corriente”…
Esa estirpe casi extinción de la que era parte Enrique Ávila, se nutrió en los mítines relámpago de abril de 1965, contra la invasión de Santo Domingo, Dominicana, convocados por la Juventud Comunista en varios rumbos de la ciudad…
Mas allá de la nostalgia, estamos ante el reto de encontrar el eslabón perdido, es decir el movimiento, el programa, el líder que conecte a esa generación soñadora con los desafíos de hoy, ante la sistemática destrucción de la república…
Es un gran retroceso que la presidenta Claudia Sheinbaum quiera eximir al ejército, aunque al mismo tiempo de manera esquizofrénica rinda homenaje a los estudiantes e incluso se cocine una supuesta reparación del daño…
Un pequeño grupo de estudiantes, acompañado de algunos maestros, rompimos el silencio inicial dentro de un auditorio compuesto por estudiantes acarreados con la promesa de obtener su servicio social en la Ciudad de México…
Su capacidad de amar era increíble, en plena clandestinidad mantuvo la unidad familiar. Citaba a su maravillosa esposa Viki con sus hijos en parques o bosques aledaños, como la Marquesa para convivir con sus hijos.
Ahora era imprescindible salir a la calle para denunciar la gran infamia del presidente López Obrador. Por eso estaban tan nerviosos y pusieron cercos de lámina a lo largo del trayecto desde Bellas Artes, 5 de mayo y por supuesto el Palacio Nacional…
La generación de los baby booms protagonizó la rebelión libertaria del 68 planetario, a la que precedieron los llamados rebeldes sin causa, sus verdaderos teloneros.
El atentado contra los presos políticos en Lecumberri, el 1 de enero de 1970, me hizo regresar a México en junio de ese año, lo más rápidamente que me fue posible, venciendo los trámites burocráticos soviéticos.
Siempre combatí la política demagógica de Echeverría en el plano nacional, con sus programas subsidiarios y el estatismo desaforado.
La tragedia por el Covid-19 y sus consecuencias en el conjunto de la triste catástrofe sanitaria solo puede narrase acudiendo episodios del Apocalipsis o el Infierno de Dante.
El presidente fue aún más irresponsable, al afirmar que en el Movimiento del 68 los estudiantes estaban infiltrados y ahora las feministas también. No debemos olvidar que esa fue la “tesis” del gobierno de Gustavo Díaz Ordaz, para justificar la brutal represión del 2 de octubre en Tlatelolco.
El 68 y su rutas de interpretación… es una investigación rigurosa que sitúa bibliografía y hemerografía ensayística además de académica.
Mucho se ha escrito este año, que se cumplen 50 del movimiento estudiantil-popular del 68, pero la visión, que aquí presentamos, es sintética, emotiva y muestra el espíritu combativo que singularizó al movimiento.
Los jóvenes tenían sed de libertad y sus mayores ya habían advertido que la obediencia, sin más, había dejado de ser una solución.
Compartí con otros jóvenes el acto de rebelarse públicamente, aunque nunca observé que se fuera tomar el poder.
Smith señala que “hay relevancia en luchar contra el status quo. Pero debes tener un propósito claro para hacerlo, ya que el status quo siempre tendrá a la ley de su lado. Las leyes se pueden cambiar”.
La traza del 68
La acción genocida fue fría y cruelmente concebida, planeada, perpetrada.
El 68 mexicano ocurrió por las insuficiencias de la Revolución Mexicana para beneficiar a todos los sectores de la población.