“¡Ya basta!”, claman los empresarios
Si han mantenido su protesta es porque el gobierno no resuelve problemas, sino que los crea y los agudiza.
Si han mantenido su protesta es porque el gobierno no resuelve problemas, sino que los crea y los agudiza.
Uno de los principales elementos del mandato popular es que cuide y proteja a la colectividad y los intereses generales de la sociedad.
¿Hasta cuándo y hasta dónde las autoridades evitarán este asesinato colectivo de una de las fortalezas icónicas del turismo nacional?
El delirio y la apoteosis nos embaucan a creer que todos somos soberanistas, justicialistas, progresistas.
La falta de oportunidades de los musulmanes en Europa estimulan estas manifestaciones de rencor en contra de Occidente.
Asumirán el poder. Y, quieran o no, se verán obligados a gobernar.
Limita sus carreras profesionales, difícil de traspasar y que les impide seguir avanzando.
El resto fue comprado por coleccionistas, taxidermistas o cayeron en manos de traficantes de especies.
Torturas, desapariciones forzadas, violaciones al debido proceso, denegación de justicia…
Este reclamo empresarial y vecinal es un acto de justicia.
Los flujos informativos contribuirán a alterar la formación de las “emociones morales” básicas para conservar sanamente el tejido psicoemocional de la sociedad.
La muerte sistemática de presidentes municipales es el reflejo de una sociedad enferma que necesita ser resanada desde la raíz.
Se acabaron los valores ideológicos y prevalecen los intereses económicos: René Avilés Fabila.
Los mexicanos más jodidos no experimentarán la sensación de bienestar que produce la barriga llena. La ilusoria reducción de la pobreza, según el INEGI.
A fin de consolidar una política de desarrollo, debe trascender a hitos sexenales e ideologías políticas.
La militancia o no militancia de un ciudadano no lo descalifica para ocupar una posición en el sistema anticorrupción.
Como testimonió a lo largo de su vida, jamás lo lograron acallar.
Recientemente, el PRD y el PRI llevaron a cabo sendos relevos en sus dirigencias nacionales.
A unos meses del cambio de su titular ha echado por la borda lo que durante décadas le costó construir.
Una nueva Thatcher para poner el orden. Porque en Inglaterra la salvación viene de las mujeres.