En la mira de las Naciones Unidas

La desaparición forzada es uno de los más abominables ultrajes a la dignidad humana, uno de los más ominosos atentados a los derechos humanos y libertades fundamentales proclamados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Su regulación está contenida en dos tratados: la Convención Internacional para la Protección de todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas y la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas.

Justa medianía para dignificar la función pública

Hace unos días, el gobierno federal, teniendo como vocería la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, anunció un obligado recorte presupuestal equivalente a 124 mil 300 millones de pesos con la finalidad de estabilizar las finanzas ante la caída internacional de los precios del petróleo. Al respecto el secretario de Hacienda señaló que este recorte incluye ajustes al presupuesto de Pemex y CFE por 62 mil y 10 mil millones, respectivamente.

Siete factores para la gobernabilidad

Estos que estamos viviendo son tiempos en los que es imperativo hablar de hechos y de realidades. Sin menoscabo de nuestras esperanzas, hay que prevenirse frente a la ensoñación. Requerimos que, tanto los gobernantes como los gobernados se refieran al Estado, a la nación y a la sociedad. No a la belleza, ni al placer ni a la felicidad. No como filósofos sino como estadistas. No complaciendo, sino conduciendo. Asumiendo su lugar sin simulación. Sabiendo y aceptando consecuencias. Trabajando, no especulando.

De pesadilla, los candidatos de Morena

La cabeza del diario La Crónica no podía ser mejor: “Con equipo de pesadilla, Morena disputará las 16 delegaciones del DF”. Enseguida, los nombres y sus historiales; no debemos olvidar que el de López Obrador comienza en el PRI, en donde llegó al grado de escribir el himno a su partido, pasa por una desordenada y dictatorial administración del DF y concluye, una vez que contribuyó como pocos a la demolición del PRD, con su propio partido, que lo encumbró y le permitió ser candidato a la presidencia, a donde lo siguieron los personajes más siniestros de la llamada izquierda, y en donde está cómodo ejerciendo su natural vocación de tirano, de hombre que no admite una opinión que contradiga las suyas.

Ayotzinapa, ¿caso cerrado?

El paradigmático caso del asesinato horrendo de 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa ha provocado diversas reacciones en la sociedad mexicana que reflejan la crisis estructural del sistema social, pues revelan la grave contradicción de clases, la polarización de nuestra sociedad y su división ideológica; evidentemente el denominador común ha sido la condena a estos infaustos hechos por todas las expresiones de la opinión pública nacional: el gobierno de la república, el Congreso de la Unión y los Congresos locales, los estudiantes y académicos, el magisterio y las organizaciones sindicales y sociales. El repudio general nos da un panorama de aparente unidad colectiva, sin embargo, en el análisis particular de la expresión de cada grupo encontramos choques y diferencias insalvables, cuya manifestación más clara es la posición oficial del gobierno a través de la Procuraduría General de la República, y por otro lado, la organización de los padres de los normalistas desaparecidos, que han construido un frente popular con diversas variables, pero donde la bandera irrealizable y utópica es el grito “vivos se los llevaron, vivos los queremos”.