La historia no te absolverá
Durante casi cinco décadas, el libertador, el que derrocó una dictadura, se estableció como el dictador.
Durante casi cinco décadas, el libertador, el que derrocó una dictadura, se estableció como el dictador.
La construcción del muro fronterizo y la deportación sumarísima de ciudadanos mexicanos son actos hostiles a la nación mexicana.
Un hombre sin claroscuros y un hombre de fe, ante quien nadie razona cuando se habla de quien trastocó el siglo XX.
Más allá de lo que haga Donald Trump, en Cuba ya nada podrá ser igual después de la muerte de Fidel.
Dentro de cien, doscientos años, se hablará de Castro, y de sus actuales críticos, ni quien se acuerde.
Fidel nunca claudicó y cumplió a cabalidad los dos lemas de la Revolución Cubana: Patria o muerte, venceremos, y Hasta la victoria siempre.
Se requiere además una clase política responsable, que haga su tarea, que entienda y atienda los problemas actuales.
A 57 años de revolución, en Cuba no existe la democracia. Se logró la igualdad en la pobreza.
Las historias de violencia de género que concluye en muerte son numerosas. Son tragedias que preocupan pero que también comprometen.
Millones de jóvenes enamorados de la libertad apoyamos esta nueva visión bolivariana encabezada por Fidel.
Contó con el respaldo del general Lázaro Cárdenas del Río, a quien calificara de una “leyenda viviente”.
Estos espacios hoy forman parte de nuestras utopías urbanas, de nuestro imaginario revolucionario.
Esta elección prueba que Estados Unidos está dividido en dos mitades iguales y opuestas y, pienso, irreconciliables.
Siguen con su política de avestruz, a pesar de tener niveles bajos de popularidad.
Algunos ejemplos, vergonzosos y vergonzantes, se encuentran en las campañas político electorales, federales, locales y municipales.
El discurso revolucionario y humanista del comandante Fidel Castro debe ser retomado como la bandera de lucha de los oprimidos de todo el mundo.
Fidel muerto debe de seguir sirviendo al pueblo, tanto o más que el Fidel vivo.
Rediseñada la legislación penal militar con el fin de otorgar a los fiscales y jueces del ramo inconmensurables atribuciones para interferir en la esfera de los civiles.
Y ahora, recibiendo dos estados totalmente quebrados y completamente lastimados por la clase política, Murat Hinojosa y Yunes Linares se aprestan, primero que nada, a intentar tener un acercamiento legítimo con la ciudadanía.
La capacidad de indignación no debe perecer ni ahora ni nunca.