Salud Papal
La salud del Papa, máxima autoridad de catolicismo romano, es por naturaleza motivo de interés público. Durante siglos, objeto de secrecía por parte del Vaticano. Difícilmente los males de Su Santidad eran difundidos.
La salud del Papa, máxima autoridad de catolicismo romano, es por naturaleza motivo de interés público. Durante siglos, objeto de secrecía por parte del Vaticano. Difícilmente los males de Su Santidad eran difundidos.
¿Qué necesidad tiene de levantar polvaredas el señor autócrata?, cuando todos los días visita Palacio Nacional el embajador estadunidense Ken Salazar, a quien puede entregar notas diplomáticas oficiales, con acotamientos verbales explicativos.
En pocas palabras el estilo soviético del manejo de la información de la salud del presidente ha sido la constante durante la gestión de Andrés Manuel López Obrador.
El portal electrónico de “El Diario de Yucatán” publicó que el Presidente había suspendido su gira, que había sufrido un padecimiento cardíaco y que había regresado súbitamente a la CDMX para su atención. Lo único cierto de esta nota fue que el Presidente suspendió su gira y que regresó en vuelo militar a la capital.
López Obrador “sí se preparó en esta ocasión. Se esperaba más era de José Antonio Meade y Ricardo Anaya, por los temas que se debatieron”.
Si López Obrador y sus fanáticos seguidores están tan seguros de que su salud está al cien por ciento, ¿por qué se oponen a hacer público su expediente médico? ¿Qué ocurriría si Anaya es culpable de lavar dinero, gana las elecciones y días después tiene que ser aprehendido?