Fuerzas armadas: Sociedad anónima de capital variable
Por ejemplo, en la retórica oficial no existe la militarización en nuestro país. Para el jefe nato de las fuerzas armadas no hay militarización; él tiene otros datos, y poca vergüenza.
Por ejemplo, en la retórica oficial no existe la militarización en nuestro país. Para el jefe nato de las fuerzas armadas no hay militarización; él tiene otros datos, y poca vergüenza.
Nuestra Carta Magna establece que “El pueblo ejerce su soberanía por medio de los Poderes de la Unión”; y los tres poderes de la unión son: “Poder Legislativo, Poder Ejecutivo, y Poder Judicial”.
Para que gane Claudia la presidencia de México, en la Ley de Ingresos y en el Presupuesto de Egresos 2024 existe un guardadito de más de 80 mil millones de pesos, dinero público que usarán ilícitamente.
¿Y qué es el “carcañal”? Es una palabra deformada, acaso, por él y a costa de su poderío tiránico. Lo registrado en cualquier enciclopedia es “carcamal”, o sea, es una persona vieja y achacosa.
Así se embrolló con la venta, la rifa, la subasta, del avión presidencial que estaba nuevo, y no era nada del otro mundo, como él (intencionadamente) lo pregonó en forma repetitiva. Hasta que lo malbarató.
Conquistados los indígenas originales, subsistieron (en su alucinación) sujetos a la esclavitud, soportando la incomprensible entremezcla sexual, entre muchas otras injusticias.
El desastre ocasionado por ese tragicómico presidente, en todo y en toda la nación, ha orillado al PAN, PRI y PRD, a transitar, unidos, con la bandera de Frente Amplio por México.
Venden por dinero una plaza. Por sexo se otorga un cargo. Un puesto público de elección se consigue si se sujeta, el beneficiado, a una incondicionalidad ciega y desvergonzada.
Nombró a sus aspirantes para sucederlo. Anticipó tiempos electorales no permitidos por la Carta Magna. Les ordenó renunciar a sus altos cargos públicos. Dispuso que salieran a hacer campaña electoral, en humillante calidad de “corcholatas”.
Al ejecutivo federal (tan dado a que el pueblo decida) se le olvidó consultar a los trabajadores de la educación, a los padres de familia, y a la sociedad que espera y desea la formación de calidad y la información indispensable de los educandos.
La enorme cantidad de sus engaños lo coloca como un contumaz tramposo; aparte de que lo sitúa en el primer lugar de falsario dentro de los jefes de Estado de nuestro planeta.
En la mayoría de ellas provoca a alguien, y en no pocas comete delitos, poniendo en riesgo la seguridad pública, vías de comunicación y correspondencia, contra la autoridad, contra la salud, contra la moral pública y las buenas costumbres…
El presidente López se parece a Echeverría. No en lo físico ni en sus cualidades, sino en sus defectos. Son concentradores de poder. Hablan, hablan y siguen hablando. Sencillos en sus hábitos, y complicados en su interior.
Como nuestra Carta Magna no permite la reelección presidencial, él mismo tuvo que negar la existencia “legítima” de su presidencia falsa, para volver a participar por tercera vez en el proceso electoral rumbo a ese cargo con el que hoy farolea.
Ese realismo mágico fue premiado por la academia, pero más por los lectores. Pero hay otro tipo de realismo mágico, ramplón y grotesco, en este tiempo de corcholatas morenistas que ambicionan la presidencia de México.
Todo su poderío (incluido el erario federal, estatal y municipal, a cargo de morenistas) lo utilizará para que su corcholata designada triunfe; y una vez sentada en la silla presidencial, ésa proseguirá como su corcholata, o su títere.
“La gente con poder, sabe contar mentiras que parecen verdades y, así, hacen mal uso de las palabras”; este concepto del griego Hesíodo (siglos VIII y VII antes de nuestra era) se recordó en el evento.
Adán, como secretario de Gobernación fue la mano radical del presidente. Parecía, o fingía, no quererse ir de su Secretaría de Gobernación, pero ahora sostiene una conducta original, llamativa y audaz, cultivando al presidente autoritario en franco declive.
Ya no fueron 6 meses de gasto electoral, como antes, sino será una erogación de más de 3 años, para varios prospectos. No le importó al presidente ni los costos ni los desgastes ni las formas legales, erigiéndose en un ridículo dedazo electoral.
Ese ejercicio presidencial resultó (muy pronto) una ingrata sorpresa para la mayoría de la población. Así, la principal actividad de este país son las elecciones. El eje central de todo es votar.