Paradoja insostenible, fatuidad sin experiencia
Pienso que la presidente Sheinbaum estaba sintiéndose, por una parte, incomoda e insegura por lo delicado del caso, y por su clara inexperiencia en esos menesteres…
Pienso que la presidente Sheinbaum estaba sintiéndose, por una parte, incomoda e insegura por lo delicado del caso, y por su clara inexperiencia en esos menesteres…
Requiriendo sólo de 270 votos electorales para triunfar, obtuvo Donald 312; añadiendo, a esa sorpresa, la vergonzosa situación de ser (Trump) un convicto de la justicia estadunidense americana.
Empero, esa litis, obligadamente conducirá al Pleno de la SCJN a atraer y a resolver las nuevas demandas de amparo, controversias, y acciones, de inconstitucionalidad provocadas por nuevos actos de la presidente Sheinbaum…
Ahora, a su tercer afán caprichoso, y torpe, le llamaron “supremacía constitucional”, tomando como base el principio que sustenta el artículo 135 de nuestra Carta Magna…
¡Atención presidente Sheinbaum!, esa fracción I se refiere exclusivamente al juicio de amparo, Así que contra esas adiciones y reformas sí proceden las controversias constitucionales, y las acciones de inconstitucionalidad.
Obvio, ese panorama de hechos, y actos, tiene causas y efectos que, en forma dialéctica se retroalimentan, con dirección a un choque de contradicciones que no presagia nada bueno.
Así, la presidente Claudia Sheinbaum se equivoca, totalmente, al decir que “los ocho ministros de la SCJN saben que lo que están haciendo está mal porque ya fue aprobada y publicada esa reforma”.
Desde sus mañaneras, con fraseo pausado, repetitivo y machacón, supo explicar nuestros graves problemas (aunque simplona y superficialmente), pero, lo que no pudo fue resolverlos; al contrario, los multiplicó y los agravó.
Pero, regresando a la fichita llamada Andrés Manuel, quien aún sigue en el cargo de presidente de la república mexicana, tenemos que su perfil es de un ‘pseudólogo’.
Andrés Manuel dejó claro lo que pensaba de Yunes, durante sus mítines por Veracruz y sus mensajes en redes: “Yunes es un vil zopilote, un corrupto sin escrúpulos; es un tipo de lo más siniestro, ligado con el mundo pederasta”.
El presidente López, en este caso, presentó la iniciativa para la reforma judicial; empero, ya no tiene facultades para participar, de ninguna forma, en la discusión y menos en la aprobación de la susodicha iniciativa.
El deber del presidente de la república es informar, cada año, al congreso de la unión en el recinto de ese poder legislativo; empero, ahora, ese poder subsiste formalmente, pero en la realidad se ha convertido en un pelele del presidente.
El responsable de este daño es el presidente López. Su voracidad, sus odios, su soberbia y egoísmo han concentrado gran parte del poder público en sus autocráticas garras.
Ni barrió arriba ni limpió abajo. Hizo de la corrupción su mejor oficio; y a una multitud de mexicanos los hizo crédulos a su tiranía, embarrándoles atole con el dedo.
Con dejo de reproche, el presidente López afirma, una mañanera sí, y otra mañanera también: “No hay cooperación de parte del gobierno de los EU en el caso del señor Zambada y de Joaquín Guzmán López. No nos han pasado información”.
La ferocidad maniobrera (de que hablo) tiene como sus máximos exponentes, hoy por hoy, a López, a Maduro y a Trump; empero, cada uno de ellos tiene su propio estilo, por tener su propio espacio y su singular circunstancia.
El repulsivo desprestigio, y la decadencia de esos juegos olímpicos, fueron registrados: “mulas bebiendo en las fuentes sagradas, corrupción, asesinatos, guerras, incendios en los templos…”
Pero el presidente López argumenta: “los jueces deben corregir, perfeccionar de oficio, todos los equívocos de los ministerios públicos federales”; pero, si así lo hicieran, violarían la Carta Magna y sus leyes federales…
Por ende, si Claudia Sheinbaum no fue directamente electa por el pueblo, sino fue electa por el presidente López, ¿qué se puede esperar de una elección directa de jueces?
Empero, jamás los jueces deben ser electos a través de campañas políticas de tipo electoral, pues la naturaleza de su trabajo se contrapone a ello. El juez, en cuanto tal, sólo habla en sus resolutivos.