Día del Abogado: Custodios de la justicia
Por ende, si Claudia Sheinbaum no fue directamente electa por el pueblo, sino fue electa por el presidente López, ¿qué se puede esperar de una elección directa de jueces?
Por ende, si Claudia Sheinbaum no fue directamente electa por el pueblo, sino fue electa por el presidente López, ¿qué se puede esperar de una elección directa de jueces?
Empero, jamás los jueces deben ser electos a través de campañas políticas de tipo electoral, pues la naturaleza de su trabajo se contrapone a ello. El juez, en cuanto tal, sólo habla en sus resolutivos.
El presidente actual de México tiene “otros datos” sobre su propia democracia. Teóricamente repite (sin reconocer la autoría) la definición que Abraham Lincoln expuso en su discurso de Gettysburg el 19 de noviembre del 1863…
El daño para el país sería brutal. Carecemos de cauces legales visibles para salir de este estercolero, y las cirugías severas, para el caso, son más peligrosas que la realidad enferma.
Esta percepción, que describo en forma subjetiva, la objetivo al afirmar: el amo sigue siendo Andrés, y su grosero comportamiento es tanto para nuestra Constitución, como para la futura presidente.
Locke se lanzó en contra de su connacional Robert Filmer (1588-1653) quien elogiaba al patriarca que concentraba, en aquel entonces, todo el poder; y propuso (Locke) la desaparición de ‘el poder total’.
Aquel regodeo entre gánsteres y autoridades nos recuerda los “abrazos y no balazos” que (como torpe política de seguridad pública) enarbola muy orondo el señor de Palacio Nacional.
Los multimillonarios gastos disfrazados de programas sociales, que los publicita como de cuño personal por motivos electoreros, tienen quebrada a la economía mexicana.
Quien lo analice con riguroso método científico podrá dictaminar fundada y motivadamente que el presidente Andrés Manuel constantemente, en sus mañaneras, está emitiendo falsedades.
Lo contrario de lo que dijo puede ser: ‘Nosotros sí vamos a llegar a la presidencia como lo hizo el presidente Andrés Manuel López Obrador, por una ambición personal’.
Y es que, aparte de lo anterior, no se debe ni se puede votar a favor de quien gasta tantas decenas de miles de millones de pesos en su campaña a la presidencia de nuestro país.
El presidencialismo actual, en México, se desprende de la época del presidente Plutarco Elías Calles; quien en su generación y con sus leales declaró concluido el tiempo de los caudillos, y el inició de las instituciones.
El presidente Andrés Manuel López Obrador plagió la frase de Hugo Chávez; y, sin citarlo, repitió: “Yo ya no me pertenezco; yo ya estoy al servicio del pueblo…” Plagiar es un robo, es un hurto.
Se le denuncia ante las autoridades electorales no por su libertad de expresión; se le reconviene por usar esas conferencias para intervenir, electoreramente, como vil jefe de campaña de todas sus corcholatas…
El presidente argentino, Javier Gerardo Miley, señaló en una reciente entrevista: “Es un halago. Y aunque un ignorante como López Obrador hable mal de mí, me enaltece”.
Respecto al tema, la candidata presidencial Xóchitl Gálvez dijo: “El doctor Hugo López-Gatell, en algún momento, debe enfrentar a la justicia por el exceso de mortalidad durante la pandemia de ese covid”.
Así que su intervencionismo de aquí para allá está provocando y aceptando el intervencionismo de allá para acá, en una elección mexicana tan delicada como ésta, de 2024.
“El gobierno de Andrés Manuel López Obrador pactó con la delincuencia. Este gobierno pactó con los narcotraficantes. Este gobierno fue a saludar a la mamá del ‘Chapo’. Este gobierno soltó a Ovidio Guzmán. ¿Qué más evidencia quieren?”
“Por medio de la presente hago responsable de mi suicidio a AMLO, el peor presidente que ha tenido este país. Debido a sus políticas retrógradas y a su delirio de grandeza (vive en otra realidad; sus propias fantasías)…”
Ese profesor, ya candidato del PRI, inició e hizo toda su campaña prometiendo una sola cosa, la que repitió con exactitud y llaneza: “Una vez diputado, nunca volveré a este distrito”.