Trump y Netanyahu: Gemelos en problemas
La aplicación del acuerdo privaría a los palestinos de un real Estado y los confinaría en una suerte de bantustanes –las reservas en las que se confinaba a los negros en la época de apartheid en Sudáfrica—.
La aplicación del acuerdo privaría a los palestinos de un real Estado y los confinaría en una suerte de bantustanes –las reservas en las que se confinaba a los negros en la época de apartheid en Sudáfrica—.
El candidato-presidente estadounidense sabe lo benéfico que sería para su campaña llevar a AMLO a su territorio y más a Washington un mensaje de apoyo y fortaleza.
Al parecer, en el imaginario colectivo de quienes tienen acceso a esas nuevas tecnologías de la información, tiende a diluirse, a perderse, la referencia a los millones de personas que viven al margen de los beneficios de la realidad virtual.
Para bien o para mal, en su generalidad, las estatuas causan resquemor. Pocas, muy pocas, son del beneplácito absoluto. Díganlo si no, el derribo de la estatua togada del expresidente Miguel Alemán Valdés el 4 de junio de 1966, en la gran explanada de CU.
Olof recibió, por lo menos, un disparo de alto calibre. El político sueco cayó al piso, en la intersección con la calle Tunnelgatan.
En agosto de 2016 el presidente mexicano Enrique Peña Nieto, recibió al candidato republicano a la presidencia de los Estados Unidos, Donald Trump, la reunión tomó a muchos por sorpresa
Lo importante era salir a la calle para manifestar su repudio a la discriminación en contra de los negros, descendientes de los esclavos que secuestraban los mercaderes de seres humanos en Africa y vendían como animales en América.
Cierto, amor y solidaridad son virtudes difíciles de alcanzar, de las que todos hablan pero pocos estiman como base de un nuevo orden mundial, que reconceptualice el poder y lo democratice en beneficio de todos los pueblos.
La crisis de salud y la económica siguen chocando, hay voces que hablan de la ponderación de una sobre la otra, sin embargo, no se ha encontrado la fórmula que permita una convivencia en sus soluciones.
Es de desatacar que Esper, un hombre institucional se pronunciara en contra de lo dicho por su jefe…” el uso de las fuerzas militares en activo solo deberían ser usadas como un último recurso y solo en las situaciones más urgentes y graves”.
A fines de 2019 arribó la pandemia del Covid-19 y, ahora, una vez más, las brechas raciales y sociales de la gran potencia del norte, emergen —de hecho jamás han desaparecido—, tras el asesinato brutal a manos de Dereck Chauvin.
Las controversias entre Israel y los países musulmanes en el período que menciono, son ocasionalmente paliadas por acuerdos puntuales que el pragmatismo de Tel Aviv y de algunos de los gobiernos islámicos han alcanzado.
Todos los ciudadanos estadounidenses tienen el derecho de elegir mediante el voto a quién contratar para que realice determinadas acciones políticas y, este derecho, se lee en la carta, no puede estar en riesgo.
Este enrarecido panorama cae como balde de agua fría a quienes sostienen que la globalización es un fenómeno virtuoso, que llegó para quedarse.
Muchos analistas internacionales piensan que este enfrentamiento es un desafío directo de Caracas-Teherán en contra de Washington con visos de iniciar un grave conflicto que alteraría la paz internacional.
Ni la amenaza de un rebote de la pandemia, o los más de 1.6 millones de contagios o el fallecimiento de 100 mil estadounidenses, impidieron que el mandatario ponderara la política antes que cualquier otro aspecto.
Nunca antes en la historia del ser humano un solo problema había concitado tal cantidad de investigaciones, esfuerzo intelectual y económico. Tal parece que todo esto no ha sido suficiente para despejar el gran desconocimiento que existe en la peor crisis sanitaria.
Estas pandemias políticas y sociales también enemistan a gobiernos y pueblos en América Latina. Son, en fin, pandemias que rechazan a la ONU y sus agencias especializadas como la OMS.
Pero pasó, al igual que ocurrió con pestes de la antigüedad, como la de Atenas a la que alude Tucídides y la Negra, que afectó a la región euroasiática en el lejano siglo XIV, sin pasar por alto muchas otras, incluso recientes, como el ébola o la fiebre porcina.
Los trabajadores inmigrantes representan el 49.1 por ciento de los procesadores de carne y, el 53.6 por ciento de los empacadores. En restaurantes y servicio de alimentos, el 20.5 por ciento de la fuerza laboral es de origen extranjero.