Secuestrador secuestrado
Normalistas, padres de familia, enfermos de cáncer, maestros y otros, han encontrado en las vías del tren que cruzan Michoacán la solución parcial a problemas tremendos.
Normalistas, padres de familia, enfermos de cáncer, maestros y otros, han encontrado en las vías del tren que cruzan Michoacán la solución parcial a problemas tremendos.
Siempre tuvo presente los consejos y enseñanzas maternas, como aquella de que una mujer debía tener dos atributos principales: “ser una dama y ser independiente”.
El campo natural de su actividad es esa libertad. Son investigadores, docentes y comunicadores que representan el mosaico de una parte de la pluralidad del pensamiento y la opinión que caracteriza a nuestra sociedad.
Así surge el denominado frente contra Andrés Manuel López Obrador, con características conservadoras, deseando volver al viejo régimen. Realiza manifestaciones en automóviles en algunas ciudades.
Déjeme decirle que el entonces activista y luego candidato López Obrador nunca se puso límites cuando secuestraba con violencia las instalaciones de Pemex o cuando impuso el plantón en Reforma.
Ahora en el nuevo gobierno, afloran signos, señales de un indeseable retorno a prácticas que costaron incluso vidas, para aperturar nuevamente el ancien régime, que se había logrado acotar gracias a las luchas obreras, campesinas, estudiantiles.
Esa práctica de explotar el erario público no está tipificada como una forma de delincuencia organizada. Debería estarlo. Ahora está de moda clasificar como tal cualquier acción ilícita concertada por más de dos personas.
Pero, para lograr ese sueño, en lugar de hacer realidad sus grandes y buenos propósitos externados por su lengua, AMLO sólo logra pésimos y enormes fracasos con sus acciones concretas.
A lo largo de sus doce cuartillas afirma sin reservas que dichos expresidentes cometieron, durante sus gobiernos, diversas actividades delictivas; con ello ya viola el debido proceso y la presunción de inocencia.
Se han conjuntado una serie de agravios que trascienden de una postura política critica a un movimiento social, apartado de los Partidos Políticos, sin embargo, representan un sentimiento ciudadano real, autentico y compartido.
Acción Nacional surge como propuesta de destacados ciudadanos de a pie, intelectuales, académicos, profesionistas, quienes cumplían con un deber ético de participación en la vida pública para poder hacer que sus instituciones y autoridades cumplieran con la esencia que les dio.
Otro terremoto volvería a sacudir estructuras y con ello provocó muerte, daños e incertidumbre el mismo día septembrino 32 años después, de nueva cuenta fue la capital del país la que sufriría el mayor número de dramas.
México es considerado como un país de vocación pacífica, por eso las funciones que realizan tanto SEDENA como la Marina van mucho más allá del papel de proveer la Seguridad Nacional.
El problema del crimen organizado no es de seguridad pública, sino de seguridad interior en tanto que atentan contra la estabilidad y partes territoriales de la soberanía del Estado y rompen la gobernabilidad democrática.
Mientras para los programas sociales el dispersor favorito del sexenio es Banco Azteca, para el campo reaparece la Congregación Mariana Trinitaria (CMT). El gatopardismo en su máxima expresión.
Este y otros motivos del amor carnal y descarnado aparecen en Eros una vez —y otra vez— de Julia Santibáñez (Textofilia, UANL, 2020, Premio Internacional de Poesía Mario Benedetti).
Desde hace más de seis meses nos encontramos sumergidos en una crisis sanitaria per se cuyos efectos han venido a acentuar las problemáticas económicas y sociales ya presentes en nuestro país.
Todo ello bajo el canto de sirenas de “combatir a la corrupción”, flagelo producto del neoliberalismo, sin ofrecer programa alguno para combatir las raíces de la desigualdad, la violencia, la pobreza y conducir al país por un camino de cambios.
Al tratarse de un cargo vitalicio, un nuevo juez conservador podría inclinar la balanza de la corte de ese lado ideológico durante al menos dos décadas, quizá más.
A algunos vengativos que lo son y bien consumados, les da pena admitir que lo son. A mí no, porque creo que es un deber advertírselos a los que se me acercan con una intención esbozada tras la espalda.