Propaganda política
Goya Foods, es una empresa de alimentos de origen latino que en el marco del proceso electoral que se vive ya asumió una posición en favor de la reelección de Donald Trump en noviembre próximo.
Goya Foods, es una empresa de alimentos de origen latino que en el marco del proceso electoral que se vive ya asumió una posición en favor de la reelección de Donald Trump en noviembre próximo.
El mandatario mexicano se está jugando un albur al aceptar la invitación “convocatoria” de Trump, con el pretexto de festejar la entrada en vigor del T-MEC, festejo que era innecesario y al que declinó participar el primer ministro Justin Trudeau, de Canadá, el otro país parte del tratado.
A los dos les gusta el rey de los deportes y en los pocos momentos del restirado y tenso protocolo que se vivió durante la visita del dueño de la 4T a Washington, ese fue quizá el más distendido.
La conquista que sufrimos en el siglo XVI trajo consigo dolencias que nos diezmaron, acompañando a la espada y a la cruz que la bendijo. Recordemos la viruela negra.
Esta visita tiene características únicas. Que un presidente viaje al extranjero en avión comercial, los funcionarios haciendo fila, una visita de Estado con dignidad, sin parafernalias con propósito y sin boato.
Además, en el caso de México y los mexicanos “hay muchos agravios” que vienen de mucho tiempo atrás, como le dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador a su “amigo” el presidente de los Estados Unidos Donald Trump.
Lamentablemente, México ha sido “la piñata favorita” de Donald Trump desde que se postuló como candidato.
En fin, el presidente Trudeau sí tuvo decoro y dignidad al declinar esa tramposa y sucia invitación; y dejó solos a Trump y a AMLO para que contaran los muertos que han provocado.
Una democracia que verdaderamente funcione requiere instituciones sólidas, cultura ciudadana y responsabilidad social, un ambiente de cumplimiento de ese Estado de Derecho.
El actual gobierno mexicano, pese a su retórica y al discurso anti-norteamericano que por años, mantuvo el inquilino transitorio de palacio Nacional; se ha distinguido por su actitud y la realización de hechos entreguistas y lacayunos ante nuestros vecinos.
En esas condiciones, la imposición de aranceles y otras trabas a las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos sólo hubiera acarreado una profundización de la crisis económica y abonado a una posible recesión por varios años.
La pandemia la subestimamos. Las autoridades se comportan hasta el día de hoy con una negligencia histórica, ya sean autoridades locales, estatales, o federales. Ninguna se escapa.
El Congreso —para otros efectos maniatado a las sesiones a distancia de la Comisión Permanente— desahogó sendas sesiones extraordinarias de sus Cámaras para concretar la aprobación de nuevas leyes y reformas a otras en vigor.
Es de advertir que ningún partido se encuentra en su mejor momento incluyendo a Morena que atraviesa por una etapa de gran confrontación interna, muchos de sus liderazgos que integran ese movimiento han sacado a relucir su verdadero rostro.
El tiempo avanza, la realidad en nuestro país ha tomado distancia de lo acontecido hace un par de años, nadie previó la avalancha que representa la pandemia del coronavirus.
Las altas virtudes de quienes formaban parte de la corriente filosófica de los cínicos hizo que el término pasara a ser un elogio.
Los avances de la misma concluyen que la estrategia del primer año por parte del Ejecutivo, contribuyó a que el país no creciera, pues de cada 100 pesos, sólo 12 fueron para inversión física y de infraestructura.
Como catedrática en la Escuela Nacional de Estudios Profesionales formó generaciones de periodistas. Supo encaminar a muchos estudiantes, muchos de los cuales le temían si no habían visto para la clase de las 7 de la mañana.
No es una buena noticia, pero daría indicios de que la propuesta de “abrazos, no balazos” no pudo lograr su cometido de disminuir la violencia criminal.
Eso suena muy, pero muy forzado y más aún cuando va al corazón mismo del neoliberalismo, acompañado por empresarios mexicanos exageradamente neoliberales.