El cretino Trump, sin novedad
Trump no garantiza nada bueno, en tanto en nuestro país continúa la crisis, la debacle de la partidocracia que naufraga sin novedades.
Trump no garantiza nada bueno, en tanto en nuestro país continúa la crisis, la debacle de la partidocracia que naufraga sin novedades.
México va a sufrir más de un quebranto, pero a mediano plazo le habrá hecho un gran favor al liberarlo de la apabullante dependencia del mercado estadounidense.
La mayoría de los mexicanos piensa que no se va totalmente preparado para encarar los retos que generan las propuestas racistas y de odio.
Las cosas se pondrán interesantes, el juego está en marcha.
Estados Unidos echó por tierra la bandera de la tolerancia, la libertad y la democracia que esta nación decía defender.
Los principales temas de negociación ya los decidió, a su manera grotesca, proteccionista y xenófoba, Donald Trump, en favor de los productores del vecino país.
El Ejecutivo federal debe hacer valer esas y otras armas jurídicas a fin de defender la dignidad nacional.
Racista, nacionalista, belicoso, arrogante, dueño de una elocuencia de mala leche pero que funciona muy bien en los medios.
Nuestra posición en materia internacional ha demostrado que podemos defender con valor y gallardía nuestra soberanía.
Apoyaremos de manera irrestricta a quienes hoy están exigiendo justicia.
Hay deudas que se cobran tarde o temprano y este parece ser el caso de Calderón con los Moreira: los protegió de un fraude escandaloso y ahora les pide impulsar a su amigo Guillermo Anaya.
Hay mexicanos con capacidad para fabricar vehículos, para servicio público y privado, que se muevan con una energía no contaminante.
Nuestra divisa debe ser la dignidad, el patriotismo, la soberanía y la claridad de que el tiempo y la historia están de nuestra parte.
Si no cuidamos la justicia nos vamos a corromper. Si no cuidamos nuestro orgullo nos vamos a humillar.
No pagará el muro, ni hoy, ni fiado. No pagará el muro ni hoy, ni nunca.
Parte del dinero generado del impuesto a la gasolina bien podría invertirse en transporte público masivo eléctrico.
El proyecto de ley de seguridad interior es una amenaza para la paz.
Un mayor precio del combustible le pega al sector industrial, a los servicios y al sector primario.
Lo sucedido en Veracruz no debe permitirse nunca más porque daña de manera cruel y descarnada.
Cuando las leyes del Estado sucumben a las leyes del mercado, estas imponen criterios antagónicos a los principios de unidad, autonomía.