Peña Nieto no sabe nadar
Es injusto que la mal fe pongan en tela de juicio la integridad del nuevo funcionario.
Es injusto que la mal fe pongan en tela de juicio la integridad del nuevo funcionario.
Anuncia Obama estrategia con 215 millones de dólares Dr. Gerardo Jiménez Sánchez No cabe duda de que hay países en donde la investigación científica y tecnológica es tomada muy en serio por sus ciudadanos y por sus gobernantes. Más aún, dan seguimiento a sus iniciativas e inversiones estratégicas en este campo para beneficio de su Seguir Leyendo
El gobierno no se detiene por esas expresiones que contienen más vísceras que neuronas.
Esta vez fue prematura la maldición sexenal, a dos años y dos meses del gobierno priista. Seguiremos pobres, con escaso crecimiento, pocos empleos, sin ferrocarriles modernos y la larga frustración del aeropuerto internacional.
La disyuntiva se presenta en la oferta de los candidatos y partidos políticos frente a lo que espera la ciudadanía.
La cabeza del diario La Crónica no podía ser mejor: “Con equipo de pesadilla, Morena disputará las 16 delegaciones del DF”. Enseguida, los nombres y sus historiales; no debemos olvidar que el de López Obrador comienza en el PRI, en donde llegó al grado de escribir el himno a su partido, pasa por una desordenada y dictatorial administración del DF y concluye, una vez que contribuyó como pocos a la demolición del PRD, con su propio partido, que lo encumbró y le permitió ser candidato a la presidencia, a donde lo siguieron los personajes más siniestros de la llamada izquierda, y en donde está cómodo ejerciendo su natural vocación de tirano, de hombre que no admite una opinión que contradiga las suyas.
Tienen que concluir las investigaciones y ejercitar la acción penal.
Las elites se desentienden de las necesidades de las clases trabajadoras.
En los últimos años el desprestigio del máximo órgano de justicia del país ha ido en aumento.
Se han encendido luces rojas y amarillas en el tablero de control de las finanzas públicas y de la economía nacional.
El paradigmático caso del asesinato horrendo de 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa ha provocado diversas reacciones en la sociedad mexicana que reflejan la crisis estructural del sistema social, pues revelan la grave contradicción de clases, la polarización de nuestra sociedad y su división ideológica; evidentemente el denominador común ha sido la condena a estos infaustos hechos por todas las expresiones de la opinión pública nacional: el gobierno de la república, el Congreso de la Unión y los Congresos locales, los estudiantes y académicos, el magisterio y las organizaciones sindicales y sociales. El repudio general nos da un panorama de aparente unidad colectiva, sin embargo, en el análisis particular de la expresión de cada grupo encontramos choques y diferencias insalvables, cuya manifestación más clara es la posición oficial del gobierno a través de la Procuraduría General de la República, y por otro lado, la organización de los padres de los normalistas desaparecidos, que han construido un frente popular con diversas variables, pero donde la bandera irrealizable y utópica es el grito “vivos se los llevaron, vivos los queremos”.
No hay una prohibición expresa que imposibilite buscar un cargo de elección sin haber concluido uno anterior.
Tan resulta evidente el desgaste de los partidos políticos tradicionales que en las últimas semanas numerosos cuadros alejados de la ortodoxia se han enlistado para buscar posiciones electorales, luchadores, futbolistas y payasos; les asiste el derecho para ello.
La pregunta vale porque sólo la ingenua creencia en la pureza de intenciones detrás de la campaña mediática montada internacionalmente puede considerar que repentinamente hay angustia mundial por la eventual corrupción oficial en México.
El sistema electoral mexicano enfrenta uno de sus mayores retos: blindar las elecciones de la infiltración del crimen organizado.
Don Chico era un hombre sencillo y obstinado que se molestaba ante las dificultades para visitar pueblos lejanos.
Después de experimentar los medios de comunicación públicos un largo tiempo de subordinación a los poderes establecidos y renunciar con ello a su misión esencial como canales de Estado en México, la reforma constitucional de las telecomunicaciones, la radiodifusión y la competencia económica publicada el 11 de junio de 2013 en el Diario Oficial de la Federación sentó bases fundamentales para crear otro modelo de comunicación colectivo más justo y equilibrado para el país, a través de las industrias culturales electrónicas.
En la carrera hacia las elecciones intermedias los partidos de reciente creación están cayendo en errores aciagos que a mediano plazo pagarán en las urnas y a corto en la arena de la opinión pública, por el repudio social que ya comienzan a ganarse debido a rencillas y prácticas autoritarias funestas, justo aquello que durante 2014 prometieron desterrar.
Ayotzinapa es un compromiso que se debe atender y resolver a través de los órganos de seguridad y de la voluntad política del gobierno.
Aunque hemos logrado despretrolizar nuestra economía, las finanzas públicas siguen siendo altamente dependientes del petróleo.