Claudia y la dictadura judicial
Por encima de Claudia está la Cuarta Transformación. No es ella la que obtuvo 35 millones de votos en las urnas. Los ganó un movimiento del que no puede desviarse y al que le debe total fidelidad.
Por encima de Claudia está la Cuarta Transformación. No es ella la que obtuvo 35 millones de votos en las urnas. Los ganó un movimiento del que no puede desviarse y al que le debe total fidelidad.
El gobierno lleva más de 2 mil días tocando puertas, repartiendo dinero y apoyos casa por casa. Lleva casi seis años utilizando la dádiva, la amenaza y el chantaje para comprar votos.
Esta es la última llamada a los mexicanos libres y a quienes aceptaron por indiferencia, apatía, ignorancia, oportunismo o conveniencia convertirse en esclavos del gobierno.
Nunca, a lo largo de la campaña, hizo un llamado a la unidad nacional. Jamás dio muestras de que estaría dispuesta a abrir las puertas a sus adversarios. Sólo dejo ver que, de ganar, atizaría la división y la confrontación entre mexicanos.
López Obrador y sus pregoneros llevan semanas descalificando a la “marea rosa”. A un movimiento ciudadano inédito que surgió para poner un alto al autoritarismo de un régimen depredador.
La república significa poner a salvo al país de un autoritarismo depredador. Representa defender la Constitución de una pandilla que intenta derogarla para hacer otra que no ponga obstáculos a su voracidad de poder.
El mensaje “Un verdadero hombre nunca habla mal de López Obrador” es una amenaza y una advertencia a la base social de Morena. La “muerte social” o la “muerte política” vendrá por ti si no votas como quiere el presidente.
La denuncia en contra del expresidente de la Corte, Arturo Zaldívar, es la radiografía de un personaje oscuro, la historia de un juez que traicionó a su país y a la Constitución por el hambre insaciable que tiene de dinero y poder.
El asalto a la embajada de México en Ecuador ha sido visto de un solo lado. El hecho es condenable, viola los más importantes tratados internacionales, pero el hecho exige una revisión integral.
Faltan ocho semanas para que terminen las campañas y los asesinos operan cada vez con más impudicia, a la luz del día y buscando tener toda la publicidad.
Dejará también en añicos la unidad nacional. AMLO ha operado como un eficaz presidente racista y clasista. Como el instaurador de un apartheid a la mexicana que ha partido en dos al país.
Las encuestas se han vuelto un obstáculo para la democracia. Muchas de ellas han dejado de ser un instrumento objetivo de medición de opinión pública para convertirse en un negocio económico o político.
Lo que quiere ocultar la señora Sheinbaum es que la violencia, prohijada por ellos mismos, tolerada y de la cual son cómplices está por hundir su candidatura en los pantanos de la criminalidad.
Si el poder llega a enloquecer a su favorita, si por algún momento se le ocurre desviarse del camino o se atreve a tomar decisiones de manera autónoma, él activará la maquinaria de su partido para echar a andar la revocación de mandato
¿Están los cárteles tras la silla presidencial? El asesinato de candidatos y la participación creciente del crimen organizado en el proceso electoral hace pensar que los grupos criminales están ahora tras el control político.
Para tratar de quitar importancia a un hashtag que ya es tendencia mundial dijo que no son personas las que replican el mensaje, sino empresas publicitarias que utilizan robots.
La frase le quita el sueño. Sabe que ya caló en la conciencia nacional. Que no es un invento de sus adversarios, sino una evidencia que estaba agazapada y que alguien, simplemente, la activó en las redes.
López Obrador convirtió la conmemoración de la Constitución en el festejo de un déspota. Fue el típico evento de un dictador. Desairó a los otros poderes. Despreció dos veces –el mismo día–, al Legislativo y al Judicial.
La nota del periodista norteamericano Tim Golden sobre cómo “La Barbie” entregó 2 millones de dólares a la campaña de López Obrador en 2006 confirma lo que todo México sabe: Que la escalera que utilizó el presidente para llegar al poder fue el crimen organizado.
Así lo demuestra el reportaje de Latinus sobre la red de negocios y tráfico de influencias que tejió el hijo del Presidente –Gonzalo López Beltrán– junto con un empresario improvisado para hacer negocios multimillonarios.