Educación y moral
Educar es una actividad que implica dos realidades: el maestro y el alumno.
Educar es una actividad que implica dos realidades: el maestro y el alumno.
Romper o repetir: he ahí uno de los muchos dilemas a los que el escritor y el artista en general del siglo xx y xxi ha tenido que enfrentarse.
Es conocido que Martín Luis Guzmán fue fundador y primer director de la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos y también —entre otras publicaciones— del semanario Tiempo.
En el año 2000, Eve Gil dio a la luz pública su novela Réquiem por una muñeca rota, que en muchas ocasiones he juzgado como una de las mejores Bildungsromane (novelas de formación) mexicanas.
Una de las zonas más flexibles de la literatura es el ensayo.
A partir de las propuestas de Roman Ingarden y Wolfgang Iser, Gloria Vergara y Ada Aurora Sánchez, coordinadoras del libro Hermenéutica y recepción de la obra literaria, sostienen que el valor semántico y formal de la literatura son perceptibles si hay un lector que los movilice a través de la lectura: “Hasta cierto punto, el autor propone y el lector dispone”.
Si el término “sexo” se refiere al género de un individuo y puede concentrarse —biológicamente— en la mera genitalidad y, por tanto, es común a los animales sexuados, el erotismo, en cambio, es un fenómeno cultural, totalmente humano, como lo es la gastronomía o cualquier otro arte (efímero o no).
Un personaje de Aldous Huxley, independientemente de que en la obra sea medio demagogo y algo detestable, afirma algo digno de ser pensado con detenimiento: “La ley del mundo democrático es la cantidad. Quienes estamos fuera de ella creemos en la calidad.
El irracionalismo creador sigue invadiendo las posturas de muchos “escritores” o “artistas” en general.
A veces hipnotizan, sobre todo cuando se han traducido en imágenes. Suelen persuadir si su retórica es mesurada e intenta no revelarse, sino yacer al ras del efecto, al filo de la intención, aun si sus motivaciones permanecen ocultas.
Es verdad que la pintura se capta de forma sincrónica: de un vistazo atrapamos el lienzo con sus trazos y colores, y aunque por momentos podamos fijarnos en algún detalle, no hay línea temporal que nos guíe, que nos imponga un camino.
Es refrescante leer una narración fluida, que nos atrapa desde el inicio por la presencia de elementos de intriga. Una narración así nos lleva como un río y, en medio de la lectura, borra las identidades “reales”, la del autor y la del lector, para hacernos creer —divino engaño— que sólo existen los personajes y la trama que reconstruimos.
Entre las técnicas para lograr una buena comprensión, se encuentra la identificación de información relevante para nuestros objetivos.
Tanto la escritura como la expresión oral y la comprensión lectora están muy vinculadas. Las tres implican habilidades relacionadas estrechamente. ¿Cómo puede escribirse si no se ha leído?
El poeta Pedro Salinas afirmó que el universo entero es materia de la poesía: todo es poetizable. Si tomamos “poesía” en su sentido original, cualquier creación literaria es un acto de poiesis.
Hasta hoy, se ha publicado una enorme cantidad de libros y manuales de redacción, algunos sólo en torno a algún aspecto de la expresión escrita, pero no se le había dado especial enfoque y énfasis a las opiniones y análisis —desde el ensayo— de algunos productores de escritos sobre la escritura misma.
“Yo he sufrido mucho con las erratas”, escribe Alfonso Reyes, “ya he dicho que el libro Huellas (‘colección de erratas con algunos versos’, según Ventura García Calderón) me metió en cama con fiebre. Pero también debo a las erratas algunos involuntarios aciertos”.
En toda literatura hay constelaciones formadas por grupos de individuos que, si bien no suelen comulgar con la misma poética, lo hacen con el tiempo y el espacio, la materia vital gozada, padecida o tan sólo vivida.
En una entrevista de 1997, el poeta y traductor Rubén Bonifaz Nuño sostuvo que todos los tiempos han sido terribles, pero que en el nuestro, como somos más en el mundo, se han exagerado muchos defectos.
¿Por qué existe la poesía? ¿Por qué ciertas personas han tenido la necesidad de contemplar el mundo con otros ojos para recrearlo, reinventarlo, intentar detener esa fuerza inexorable que nos devora segundo a segundo, llamada “realidad”?