¿Se suicidará México?
Joven millennial: Meade es el candidato más honesto, pero no voy a votar por él porque representa al PRI… Abuelo sabio: el PRI siempre ha sido moldeable a imagen y semejanza del presidente en turno.
Joven millennial: Meade es el candidato más honesto, pero no voy a votar por él porque representa al PRI… Abuelo sabio: el PRI siempre ha sido moldeable a imagen y semejanza del presidente en turno.
Hace unas décadas, el voto de los ciudadanos estaba dirigido a que fuera un partido político el que ganara.
Son muchos los pendientes aunque también resulta abundante la demagogia.
Nada es más peligroso para los pueblos que las fantasías de sus líderes políticos, porque esas fantasías fácilmente se convierten en pesadillas.
Sería conveniente que cada partido diera a conocer cuándo y cuánto está dispuesto a pagar por cada voto.
Poco importa la ideología, los principios, los valores, las convicciones, la militancia; lo importante es conseguir una candidatura.
La ambición, el colaboracionismo con el actual régimen y la mezquindad han dejado ajada su estructura.
De eso se tratan las campañas, de que a nosotros se nos caliente la cabeza, que dejemos que nuestras opiniones políticas nos dividan.
Los conversos encontrarán argumentos para justificarse, finalmente no es un asunto de la divinidad sino del poder.
Como sea, al arranque de los 90 días finales de la campaña, digan lo que digan, no hay nada.
Las escritas y las otras.
Veamos los sismos del pasado fin de semana como recordatorio de lo que realmente importa.
Personajes señalados por actos de corrupción ahora aparecen como grandes protagonistas en busca de importantes posiciones.
Campea el pragmatismo, se olvidan los principios ideológicos, con tal de ganar la Presidencia de la República.
Logramos tres mazacotes de champurrado político, materialmente sin documentos ideológicos.
El interés de tener y prohibir los denominados “actos anticipados de campaña” ha producido exactamente el efecto contrario.
El INE no ha sido capaz de explicarnos qué pueden hacer, o no, los candidatos a diversos cargos de elección popular, durante esta etapa.
“Uno encuentra un doble discurso, sobre todo cuando su gobierno propició la agudización de muchos problemas”: Rocío Arroyo. “Llevó el país a un proceso de globalización e impulsó las políticas causantes de muchos problemas en el país”: Arturo Huerta.
A los ciudadanos les interesa saber qué efecto tendrán las propuestas de los candidatos en su entorno familiar o laboral.
Renovarse o desaparecer es la encrucijada de los institutos políticos en México.