Arrancan. Hacia 2027
Hoy impera el argumento de la mayoría emanada de la votación para anular la garantía de la imparcialidad en la conformación de esas instituciones. Dura realidad política que afecta a la pluralidad política.
Hoy impera el argumento de la mayoría emanada de la votación para anular la garantía de la imparcialidad en la conformación de esas instituciones. Dura realidad política que afecta a la pluralidad política.
En el fondo, significa un retroceso en una situación determinada. Esto me parece que pasa cada vez que el líder del Partido Acción Nacional (PAN), Jorge Romero, habla en algún discurso oficial o da una entrevista para algún medio de comunicación.
Según voces internas de Palacio Nacional, “La Doctora” –como le dicen a la señora presidenta- teme que, si va sola en la boleta electoral en 2028, “El Peje le mueva las aguas”…
Sin embargo, seria una lamentable desgracia para el país tener a Morena como Partido de Estado, pues, aunque en el discurso defienden la pluralidad democrática…
Quien nació con serios problemas físicos de comunicación que las cirugías sólo amainaron, paradójicamente desarrollaría un complejo y hondo entramado de pensamiento donde las barreras del lenguaje se convirtieron en uno de sus temas esenciales de reflexión.
Pero la retórica no modifica la realidad: el instrumento que iba a colocar a la Presidencia en el centro del proceso electoral de 2027 no prosperó. Y en ese fracaso reside, paradójicamente, la noticia más relevante de la jornada.
Dicho en palabras simples: estaríamos viendo a la presidenta en la boleta. Y no sola, sino con todo el aparato del gobierno detrás. Eso ya no es un ejercicio ciudadano.
El tema principal consiste en adelantar la consulta ciudadana en materia de Revocación de Mandato, para hacerla concurrente en la jornada electoral del próximo año, que será la más grande de la historia…
Por lo que hace a la Revocación de Mandato, pretenden desvirtuar la figura de la Revocación de Mandato contemplada en la Fracción IX del artículo 35 de la Constitución y en la Ley Federal de Revocación de Mandato…
No se trata de una reforma administrativa, sino de una intervención estructural en el equilibrio entre instituciones, niveles de gobierno y actores políticos. El problema, por tanto, no es el objetivo declarado, sino los medios propuestos para alcanzarlo.
Edición correspondiente al domingo 22 de marzo de 2026.
Mientras tanto, la oposición sigue comportándose como si el proceso electoral empezara el día que lo dice el calendario oficial. Y ese es el error más grave de todos. Porque el proceso ya empezó, solo que no con ese nombre.
Un punto que les duele a los lideres de los partidos es la propuesta de la presidenta que plantea una reducción de una cuarta parte de lo que reciben actualmente.
Durante un largo trecho de sus gobiernos el PRI fue el partido casi único, hegemónico que estiló un caso simbiótico con sus gobiernos entre sus luces y sombras, lo mismo con el llamado desarrollo estabilizador hasta el neoliberalismo que inició con Miguel de la Madrid.
Es degradante la forma y el fondo de la propuesta, en tanto que no va dirigida a fortalecer el sistema democrático del país, sino que se trata de una imposición que lastima severamente la equidad y solamente beneficia al partido en el poder…
La llamada reforma electoral tuvo varios objetivos: dos evidentes: el primero afianzar y eternizar a Morena en el Poder Público; el segundo, asegurar recursos públicos, ante la posibilidad de que los ilícitos o de procedencia dudosa, pudieran comenzar a escasear, visto el golpe dado al Mencho.
Edición correspondiente al domingo 15 de marzo de 2026.
Podría también haber un Plan B “político”. Si desde la conferencia matutina se pregona que el pueblo juzgará a quienes decidieron apartarse del planteamiento presidencial, ¿estaríamos ante la resolución de que el partido del gobierno opte por competir sin aliados en 2027 y hacia 2030?
La discusión se ha limitado al gobierno y a su partido Morena, excluyendo incluso a sus aliados PT y PVEM cuando en realidad hablamos de las reglas que organizan la competencia democrática de todo el país.
México está por debajo del promedio latinoamericano en costo por elector. Países con democracias consolidadas como Costa Rica o Uruguay invierten proporcionalmente más en sus sistemas electorales y nadie lo cuestiona como un lujo.